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domingo, 13 de octubre de 2019

ORBAT de la batalla de Thionville (1639)




EJERCITO IMPERIAL GERMANICO

General: Octavio Piccolomini, futuro Duque de Amalfi

Segundos: Barón Jean de Beck, Barón Ernesto Roland de Suys y Francesco Antonio del Caretto, Marqués de                           Grana

Efectivos: (De 16.000 a 20.000 soldados, según las fuentes, siendo más de 5.000 de ellos jinetes)


   Regimiento imperial del Duque Federico Savelli
   Regimiento imperial de Jacques Benjamin de La Fosse
   Regimiento imperial de Johann Cristoph von Adelshofen
   Regimiento imperial de Matthias Gallas (o Galasso)
   Regimiento imperial del Barón de Beck, al mando del Teniente-coronel Giulio Antonio Frangipani
   Regimiento imperial de Balthasar de Mora
   Regimiento imperial del Margrave de Baden
   Regimiento imperial de Johann Franz Barwitz, Barón de Fernemont
   Regimiento imperial del Marqués Luigi Matthei
   Regimiento imperial de Florencia, al mando de Mattias de Medici
   Regimiento imperial de Luxemburgo, al mando de (¿Robert o Edward?) Fitzgerald


Caballería al mando del Barón Jean de Beck y de Don Ludovico Gonzaga

  •    Regimientos "nuevo" y "viejo" de Piccolomini, del Conde de Rittberg, de Niccolo de Larcari, de                Ludovico Gonzaga y de Jacob Brouck (o Bruck)
  •    Varias compañías de la Guardia de Piccolomini


Detalle de un grabado que muestra la marcha del ejército imperial alemán de Piccolomini hacia la plaza de Thionville (o Diedenhofen, en alemán), que estaba siendo asediada por el ejército francés de Feuquières. La caballería figura en la vanguardia de la formación; seguida por la infantería -en el flanco izquierdo- y el resto de la caballería -en el flanco derecho-. En el detalle también figuran los carromatos que llevan los suministros del ejército, y el tren de artillería transportado por los caballos. (Theatrum Europaeum, Matthäus Merian)


Bajas: Señala la "Gazeta de Francia" del año 1639 que los imperiales tuvieron también muchas pérdidas. Así la defensa de los regimientos franceses de Picardía y Rambures fue tan fuerte "que les ennemis perdirent là encore beaucoup d'hommes." Indica luego que los imperiales reconocieron haber perdido más de 1.500 hombres, sin contar los heridos. El "Mercure François", recopilación anual de las crónicas oficiales francesas, indica que "les ennemis" perdieron "quinze ou seize cents", es decir, entre 1.500 y 1.600 hombres.

Sin embargo Lorenzo de Cevallos, alférez reformado del tercio español de Saavedra, indica: "De la [parte] Imperial murieron muy pocos y ninguna persona de cuenta;" De las fuentes actuales, el investigador William P. Guthrie apunta menos de 1.000 bajas en las filas imperiales.

Posteriormente la "Gazeta de Francia" informa que el asedio y los asaltos a la plaza francesa de Mouzon costaron a los imperiales más de 1.000 hombres.



EJERCITO FRANCES

General: Isaac Manasses de Pas, Marqués de Feuquières (herido de gravedad y capturado en combate)

Efectivos: (8.000 soldados de infantería y 2.600 de caballería, reforzado en junio con 4.000 soldados)


   Regimiento francés de Picardía, al mando del Marqués Pierre de Breauté
   Regimiento francés de Navarra, al mando de Louis Poussart du Vigan, Marqués de Fors (herido y capturado en       combate)
   Regimiento francés del Marqués François de Rambures
   Regimiento francés de "Beauce", al mando de Jacques de Vibraye, Conde d'Onzain (muerto en combate)
   Regimiento francés de Jacques Rouxel de Médavy, Conde de Grancey
   Regimiento francés de René de Carbonel, Marqués de Canisy
   Regimiento francés del Conde Roger de Bussy-Rabutin
   Regimiento francés de François d'Epinay, Marqués de Saint-Luc
   Regimiento francés del Marqués Martin Ruzé d'Effiat
   Regimiento francés de Isaac Manasses de Pas, Marqués de Feuquières

   Varias compañías francesas del regimiento de Plessis-Praslin

   Regimiento alemán de Adam von Kolhass


Caballería al mando de Roger de Choiseul, Marqués de Praslin y de Balthasar de Girard, señor de Saint-Paul (muerto en combate)


Detalle de un grabado que muestra las posiciones fortificadas francesas siendo asaltadas por las fuerzas imperiales, que tras una enconada lucha lograron levantar el asedio. (Escuela alemana del siglo XVII)


Bajas: Al día siguiente de la batalla, Octavio Piccolomini cifraba de 6.000 a 7.000 los muertos del ejército francés. En carta escrita al Cardenal-Infante, el 8 de junio de 1639, le informaba que el ejército sitiador francés quedó destruido: "El combate duró cosa de dos horas y ha sido de los más furiosos y reñidos que yo he visto en mi vida, (...) no pudiendo el enemigo continuar más en la resistencia a nuestro ímpetu y resolución, se puso en derrota y confusión, y con ella me asistió Dios (...) a deshacer y romper de todo punto este ejército (...)"
Piccolomini también enumera al Cardenal-Infante los trofeos capturados, indicador del número de unidades deshechas en la batalla: "Hanse ganado cantidad de cornetas [estandartes de la caballería] y banderas (...) 10 piezas de artillería [cañones], dos morteros, gran cantidad de municiones de guerra y todo el bagaje [equipaje y provisiones del ejército] (...)"
En carta al Emperador, Piccolomini rebaja el número de muertos, y cifra en más de 8.000 las bajas del ejército francés, entre muertos y prisioneros: "Li francesi hanno perduta tutta la loro infanteria et bandiere essendone stati tagliati a pezzi in diversi luoghi da 5 in 6.000 (...) et ne restano prigioneri da 3.000, oltre 300 officiali maggiori, fra quelli il Generale Fequieres [Feuquières] (...) molti colonnelli, tenenti colonnelli et altri, (...)"

El cronista José Pellicer, en sus "Avisos históricos", recopilación de las noticias y sucesos que ocurrían en su época, anuncia la victoria de Thionville (o Diedenhofen, en alemán). En los "Avisos" de 28 de junio de 1639, Pellicer eleva a 11.000 las bajas del ejército francés, entre muertos, heridos y prisioneros: "antes acometió [Piccolomini] con tal ímpetu, que le degolló ocho mil hombres; prendió tres mil, y los demás huyendo fueron muertos por los Lucemburgueses."
Pellicer exagera la victoria, dando por muerto en la batalla a "Xatillon su General; y quedó preso Mos de la Melleraye". Las noticias que recibió debieron ser confusas al principio: el general francés fue hecho prisionero, pero el mariscal Châtillon no se halló en la batalla y por tanto no pudo morir en ella, ya que estaba en ese momento operando al mando del Ejército francés de Picardía. Lo mismo ocurre con La Meilleraye, que no pudo ser capturado, ya que operaba con otro ejército desde Champaña (Champagne) y sitiaba en ese momento la plaza de Hesdin, en los Países Bajos.    

La matanza debió de ser grande. Estebanillo González, sirviente del general Piccolomini, señala que el campo de batalla quedó cubierto de soldados muertos, "hecha toda ella un cimenterio de finados. (...) cubierta de cadáveres sangrientos que movían a piedad". Indica también la multitud de prisioneros capturados, que fueron trasladados a Bruselas.
El alférez Lorenzo de Cevallos nos cuenta que el general francés fue hecho prisionero, "y la mayor parte de su infantería quedaron muertos y prisioneros," Sí confirma los 3.000 soldados prisioneros, "los cuales con su General Fouquier, envió Picolomini a Anamur [Namur]." El marqués de Feuquières murió en cautividad en marzo de 1640, como consecuencia de las heridas sufridas en la batalla.
La crónica de Galeazzo Gualdo Priorato, mercenario italiano que combatió en la guerra de los treinta años, coincide con la estimación que Piccolomini hizo al Emperador, señalando la "morte di sei milla soldati" franceses. También indica "con numero grande di Officiali, e de soldati" prisioneros. El "Theatrum Europaeum", compendio alemán de noticias de Europa que abarca los siglos XVII y XVIII, como en los casos anteriores, indica que fueron 3.000 los soldados franceses prisioneros.

Algunos regimientos quedaron diezmados, como el de Bussy-Rabutin, que de 1.500 hombres quedó reducido a 400 soldados; y el regimiento de Canisy quedó destruido tras la batalla. El regimiento de élite Navarra ("Navarre") perdió muchos de sus hombres. Lo mismo le ocurrió al regimiento de élite Picardía ("Picardie"), ya que el 6 de julio -un mes después de la batalla- el Rey de Francia ordenó reunir 2.000 reclutas en París para completar los regimientos de Picardía y Navarra. También el duque Gastón de Orleans, hermano del Rey francés, recluta 2.000 hombres en sus tierras patrimoniales, con el fin de reconstruir los regimientos de Feuquières.
El marqués de Montglat, futuro coronel del regimiento de Navarra, en sus "Mémoires" señala como los regimientos de Navarra, Grancey, Beauce y Bussy-Rabutin fueron "enteramente derrotados". Los restos del ejército se fueron reagrupando en la plaza de Metz. En carta de Jean de Choisy, intendente del ejército francés, al señor de Noyers, fechada a 25 de Junio de 1639, se describe como el ejército estaba totalmente deshecho. Relata como pudo reagrupar 10 regimientos con tan sólo una fuerza total de 1.700 soldados, de los cuales muchos estaban gravemente heridos.

Sin embargo, la "Gazeta de Francia" señala que la caballería se salvó casi en su totalidad, llegando a la plaza de Metz, junto con 4.000 soldados de infantería. Y que todos los días llegaban a Metz más soldados: "Apres cela chacun se retira, la pluspart vers Mets: où la cavalerie est trouvée toute entiere, & 4000 hommes de l'infanterie, qui augmente tous jours:"
De acuerdo a la "Gazette de France", las pérdidas en la batalla habrían ascendido a unos 3.000 hombres, la mayoría pertenecientes a la infantería: "(...) il ne se trouve que deux mil cinq cens hommes de manque: dont apparemment il y en a plusieurs qui se sont sauvez."
Aunque Montglat confirma que la caballería francesa se salvó, retirándose a la plaza de Metz, la infantería francesa "fut taillée en pièces." El alférez Lorenzo de Cevallos también confirma que la caballería gala se retira prácticamente sin combatir: "pues la caballería francesa se puso en huida antes de aguardar una carga de la nuestra."
El "Mercure François" señala, al igual que la "Gazette", que se perdieron 2.500 soldados franceses. Aunque por el texto se puede estar refiriendo sólo a los muertos en combate, omitiendo a heridos y prisioneros: "le nombre des morts se trouva grand, nous y perdismes deux mille cinq cents hommes, (...) & toute nostre artillerie," Y Guthrie se limita a indicar que la mayor parte de la infantería francesa resultó capturada.

Por último, indicar que algunas bajas francesas fueron producidas por el llamado "fuego amigo". Bussy-Rabutin, testigo de primera mano de la batalla de Thionville (o Diedenhofen), cita en sus "Mémoires" un incidente en el que, a causa del humo, su regimiento hizo una descarga de fuego sobre el regimiento de Kolhass, al que confundió con el enemigo: "Le seul Regiment de Cola [Kolhass], qui avoit marché jusques au ruisseau sans que je l'eusse vu, à cause de la fumée, revenant assez vite à moi, je le pris pour un Régiment ennemi; je fis faire sur lui une décharge par mon Régiment;"

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NOTA1: El Ejército del Sacro Imperio Germánico tenía un alto componente de reclutas alemanes -bávaros, sajones, renanos...- y también del resto de los territorios patrimoniales de la casa Habsburgo de Viena: germano-italianos del Tirol y Trento; austríacos -reclutados en Austria, Estiria y Carintia-; checos -reclutados en Bohemia, Silesia y Moravia-; eslavos de Carniola y de Croacia; y húngaros de los territorios de la Hungría imperial. También hubo unidades que se reclutaron en los Estados católicos aliados del Emperador germánico: soldados y jinetes del Reino de Polonia; italianos de los Estados Pontificios, del Ducado de Toscana y del Ducado de Mantua; y españoles, italianos, borgoñones y valones de los territorios de la Monarquía hispánica. También hubo algunos mercenarios ingleses, escoceses e irlandeses que lucharon en las filas del Emperador.
Describe el historiador Virgilio Malvezzi al Ejército auxiliar imperial, que al mando de Piccolomini actuó en los Países Bajos en 1639, como: "Un Ejército de Alemanes a la Orden de Picolomini; Gente vieja [veterana] de todas Naciones, y Levas [reclutas] nuevas del Pais."

El Ejército auxiliar imperial de Piccolomini operó en los Países Bajos españoles desde 1635, reforzando al Ejército de Flandes, y le hemos visto anteriormente en las campañas de 1635 y 1636.

NOTA2: El regimiento francés de élite Navarra ("Navarre") desplegó en 2 batallones. Es posible que también tomaran parte en la batalla los regimientos franceses de Bussy-Lameth, Aubeterre, "Périgord" y Noailles.

La caballería francesa actuó mal y se retiró del campo de batalla casi sin luchar. Richelieu depuró responsabilidades: algunas unidades de caballería fueron disueltas, y algunos mandos fueron procesados. Así, el marqués de Praslin y el conde de Grancey fueron recluidos en la Bastilla.

NOTA3: Refiere Bussy-Rabutin como, tras reagruparse en Metz, tienen conocimiento del asedio de los imperiales a la plaza de Mouzon. Con el marqués de Canisy y unos 2.000 hombres se une al ejército del mariscal de Châtillon. Châtillon, junto con los restos del ejército de Feuquières, obliga a levantar el asedio de Mouzon y captura la plaza de Yvoi:

 "Nous demeurâmes deux jours aux portes de Metz, après lesquels on renvoya nos Regimens dans les quartiers en Champagne. Il n'y avoit pas un mois que nous y étions lorsque j'eus avis que les ennemis avoient deffein sur Mouzon; j'en fis part au Marquis de Canisy, de sorte que lui & moi assemblâmes tout ce que nous pûmes du reste de l'Infanterie; & avec deux mille hommes nous marchâmes nuit & jour vers cette place."

domingo, 14 de julio de 2019

El Ejército hispánico de Flandes que operó en la campaña de los Países Bajos de 1635


Otra relación escrita por Juan Antonio Vincart (o Vincaert), "Secrétaire des avis secrets de guerre aux Pays-Bas", enumera las unidades presentes en los diferentes cuerpos de operaciones del Ejército de Flandes que lucharon en la campaña de 1635. Así como la composición del cuerpo de ejército auxiliar imperial que, al mando de Octavio Piccolomini, acudió a los Países Bajos en ayuda de los españoles.
Las operaciones militares de los Países Bajos en 1635, ante franceses y holandeses, ya fueron tratadas en una entrada anterior (Ver NOTA1 de el Ejército hispánico de Flandes que invadió Francia en 1636). Para la campaña de 1635 se nombran los siguientes tercios y regimientos:

 "A scavoir: Infanterie du Roy: 

 Trois régiments d'Espagnols, du marquis de Zelade, de don Francesco Zapata, et de don Alonso Ladron, de vingt ou vingt-deux compagnies chaque régiment; faisant les trois, largement cinq mil hommes.
 Quatre régiments d'Italliens du duc de Doria, du marquis de Sfondrato, de don Andrea Cantelmo et de Carlos Guasco, faisant aussi largement cinq mil hommes. Deux régiments de Bourguignons du marquis de Warembon et de Monsieur de Mazières.
 Un régiment de Wallons du baron de Wezemael.
 Six régiments de Haults-Allemands du comte d'Emden, (...)
 Deux régiments d'Yrlandois du baron de Tirconnel et de don Thomas Preston."

Vincart menciona algunas de las unidades mercenarias alemanas que servían a la Monarquía española en los Países Bajos:

"que Jehan Augustin Spinola arriva avec les régiments d'infanterie de Metternich, de Rouverois, de Brion, du baron de Pistacalde [¿?] et du mesme Spinola, avec quarante-quatre compagnies de chevaux espagnols (...)"

También Vincart enumera las unidades de infantería del Ejército imperial que acudió en socorro de los Países Bajos españoles:

"Infanterie impériale du comte de Piccolomini.

 Six régiments de Haults-Allemands, du colonel Adelshoven, régiment double de deux mil hommes, du sergent major de bataille Beck, du coronel Fornémont, du coronel La Fosse, du coronel Walsteyn, du coronel Gers. Que sont vingt-sept régiments d'infanterie, (...)"

Y la caballería imperial, compuesta por "en tout cent trente-cinq compagnies", al mando "du sergent-major de bataille de Bréda", incluyendo la temible caballería ligera croata:

 "Six régiments de Croates, ayant pour chef Isolany: d'Isolany: douze compagnies, du coronel Fergats [Peter Forgàch]: dix compagnies, du coronel Corpus [Markus Corpes o Corpitz]: dix compagnies, du coronel Bodiano: huict compagnies, du coronel Plascovits [Lorenz Blaskowitz]: six compagnies, du coronel Lantiers: six compagnies (...)"

De la caballería del Ejército de Flandes se enumeran unas 120 compañías:

"Cavallerie du Roy.

 Septante compagnies de chevaux soubs la charge du général de la cavallerie le comte Jean de Nassau.
 Trente compagnies de chevaux espagnols et italliens qui vindrent d'Allemagne avec S. A., et se trouvèrent en la bataille de Nördlinghen, soubs la charge du lieutenant général Paolo de Dentici.
 Dix compagnies de chevaux du régiment du baron de Zebach.
 Vingt compagnies de l'armée du prince Thomas [de Saboya-Carignano].
 Toute la ditte du Roy, faisant en tout six vingt compagnies."


Un pequeño contingente del Ejército de Flandes quedó desplegado en la frontera con Francia:

"à la frontière d'Arthois et de Haynault et soubs la charge du comte de Bucquoy et du baron de Balançon et du comte de Fresin, consistant en cinq régiments d'infanterie du comte de Fresin, du comte de Hoochstrate, du comte de Tiron, du sieur de Ribaucourt, et du sieur de Brion et cinq mil esleus; et six régiments de cavallerie du comte de Bucquoy, du comte d'Isemburgh, de Jaspard Visconti, du sieur de la Grange, du baron de Vaugrenand et cinq compagnies de la cavallerie du Roy, (...)"

Y otro pequeño cuerpo del Ejército de Flandes se desplegó en el país de Waes, con el fin de proteger los puertos flamencos:

"(...) pour la deffence de la province de Flandres, soubs la charge du comte de Fontaines, consistant en aultres cinq régiments d'infanterie du comte de Fontaines, du sieur de Créqui, du sieur de Custines: Wallons, du maistre de camp Edward Tresam: Anglois, et de don Eugenio Onel: Irlandois, et quatre compagnies de chevaux et sans les garnisons de toutes les places frontières."



EJERCITO HISPANICO DE CAMPAÑA

General: Fernando de Austria, Cardenal-Infante de España

Segundos: Príncipe Tomás de Saboya y Francisco de Moncada, Marqués de Aytona (o Aitona)

Efectivos: (27.000 soldados, siendo 20.000 de infantería y cerca de 7.000 de caballería)


   Tercio español de Alonso Fernández de Córdoba, Marqués de Celada
   Tercio español de Don Francisco Zapata
   Tercio español de Alonso Ladrón de Guevara

   Tercio valón de Lancelot Schetz, Barón de Wezemaal

   Tercio borgoñón de François de Rye, Marqués de Varambon
   Tercio borgoñón de Jean de Maisières

   Tercio italiano de Andrea Cantelmo
   Tercio italiano de Sigismondo Esfrondato, Marqués de Montafia
   Tercio italiano de Fabrizio Doria, Duque de Avellano
   Tercio italiano de Carlos Guasco

   Regimiento bajo-alemán de Guillaume Bette, Marqués de Lede

   Regimiento alto-alemán del Conde de Emden, al mando del Teniente-coronel Adolf von Einholt
   Regimiento alto-alemán de Jacques Rennier de Rouveroy
   Regimiento alto-alemán de Agustín Espínola (o Spinola)
   Regimiento alto-alemán de Emmerich von Metternich

   Tercio irlandés de Hugh O'Donnell, Conde de Tyrconnell
   Tercio irlandés de Thomas Preston


Caballería al mando del Conde Juan de Nassau y de Don Juan de Vivero

  •    Compañías sueltas de todas las naciones
  •    Regimiento del Barón de Seebach


Auxiliares del Sacro Imperio Germánico (Unos 15.000 hombres, siendo 8.000 de ellos jinetes)

General: Octavio Piccolomini, futuro Duque de Amalfi

Segundo: Barón Jean de Beck

   Regimiento imperial del Barón de Beck
   Regimiento imperial del Conde Goltz
   Regimiento imperial de Adelshofen
   Regimiento imperial de Wallenstein
   Regimiento imperial de La Fosse
   Regimiento imperial de Fernemont

Caballería formada por 135 compañías, al mando del Barón Hans Ludolf von Breda

  •    Caballería ligera croata al mando del Conde Ettore Giovanni Lodovico Isolano



EJERCITO DE LA FRONTERA DE FRANCIA

General: Claude de Rye, Barón de Balançon

Segundo: Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy

Efectivos: (Unos 4.000 soldados de infantería y 2.000 de caballería)


   Tercio valón de Jean-Conrard d'Aubremont, Barón de Ribaucourt
   Tercio valón de Pierre-Ernest de Gavre, Conde de Frezin (o Fresin)

   Regimiento bajo-alemán de Everard de Brion

   Regimiento alto-alemán de Albert-François de Lalaing, Conde de Hoogstraten

   Tercio irlandés de John O'Neill, Conde de Tyrone


Caballería al mando de Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy

  •    Regimientos del Conde de Isenburg, del Conde de Bucquoy, de Gaspar Visconti, del Barón de                Granges y del Barón de Vaugrenaud



CUERPO DE EJERCITO DEL PAIS DE WAES

General: Conde Paul-Bernard de Fontaine

Efectivos: (Unos 4.000 soldados de infantería y caballería)


   Tercio valón de Conde Paul-Bernard de Fontaine
   Tercio valón de Louis de Custine, señor de Villers-le-Rond
   Tercio valón de Philippe de Créquy, señor de Coqhove

   Tercio irlandés de Owen Roe O'Neill

   Tercio inglés de William Tresham


Varias compañías sueltas de caballería


Pintura que representa el socorro del Ejército de Flandes a la plaza de Lovaina, en julio de 1635. Lovaina fue asediada por un fuerte ejército franco-neerlandés. Sin embargo la plaza resistió, hasta que la presencia de un cuerpo de ejército hispano-imperial, con los generales Octavio Piccolomini y Juan de Nassau, obligó a los franco-neerlandeses a levantar el sitio. (Liberación de Lovaina, Pieter Snayers)


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NOTA1: Prácticamente se trata de los mismos ejércitos de campaña vistos en 1634 y en 1636. Y muchas de las unidades también se encuentran presentes en la muestra de la totalidad del Ejército de Flandes en 1633.

La caballería del Ejército hispánico de Flandes durante la campaña de 1635 se ve incrementada respecto a los 7.000 jinetes aproximados que hemos visto en las campañas de 1633 y 1634, incluso también en la campaña de 1636, si se excluye la caballería imperial. Esto es debido al refuerzo de caballería que vino a los Países Bajos con el Cardenal-Infante. Vincart indica el número total y las unidades de caballería hispánicas que tomaron parte en la campaña de 1634 en los Países Bajos:

 "Et les sept mil chevaulx desoubs la charge du général de la cavallerie le conte Jan de Nassau, consistant en 68 compagnies et cincq régiments, à scavoir le régiment du conte de Bucquoy, celuy du conte d'Ysenburch [Isenburg], du marquis de Zelade [Celada], celuy du prince de Barbanson et du conte de Salm."

NOTA2: Es en este año de 1635 cuando se alcanza un pico máximo en el reclutamiento de irlandeses para luchar al servicio de la Monarquía española en la Guerra de Flandes, quedando encuadrados 4 tercios de irlandeses en el Ejército de Flandes. Sin embargo la rebelión irlandesa de 1641 provocará el retorno a Irlanda de muchos de los mercenarios irlandeses que combatían en Flandes, para alistarse en la Confederación de Kilkenny y combatir esta vez defendiendo sus tierras. (Ver NOTA2 de la batalla de Edgehill).

El regimiento alemán del señor de Cerfontaine, mencionado en la campaña de 1636, tomó parte en la captura de Tréveris (o Trier en alemán), guarnicionando la ciudad, y tomando parte posteriormente en la conquista de Limburgo, a finales de 1635. También en la batalla de Les Avins o Avein (1635) se nombra al servicio de la Monarquía española un regimiento lorenés al mando de un tal señor de Brun.

NOTA3: El coronel Wallenstein que figura al mando de un regimiento imperial no debe confundirse con el famoso general imperial de mismo apellido que fue asesinado el año anterior. Este se trata del conde Maximiliano de Wallenstein y fue sobrino del general del ejército imperial, Alberto de Wallenstein, quien fue asesinado por orden del Emperador en 1634.

lunes, 10 de diciembre de 2018

El Ejército hispánico de Flandes en la batalla de Rocroi


La guerra contra Francia -iniciada en el año 1635, como vimos en la entrada anterior- continuó con suerte desigual en los distintos frentes de operaciones: el flamenco, el italiano y el peninsular. Mientras que en el frente de los Países Bajos, o flamenco, España tenía que combatir a franceses y neerlandeses, Francia intervenía en Alemania en apoyo de los suecos, teniendo que combatir a imperiales y españoles. 
España y Francia realizaron un enorme sobreesfuerzo en lo económico como en lo militar, con el fin de rendir al contrario. La presión fiscal y el aumento de las reclutas produjo levantamientos nobiliarios y campesinos en Francia, y los levantamientos de Cataluña, Portugal y Nápoles en España, en todos los cuales se tuvieron que emplear tropas reales para intentar sofocarlos. (Ver NOTA1 de La batalla de Edgehill).

El frente de los Países Bajos continuó con la enorme dificultad para España de combatir a los holandeses por el norte y a los franceses por el sur. Durante la campaña de 1637, un ejército francés, al mando del Cardenal de la Valette, inicia una ofensiva en el sur de Flandes, tomando varias plazas: Cateau-Cambrésis (junio); Landrecies (julio); Maubeuge (agosto); y La Capelle (o La Chapelle, septiembre). Pero una contraofensiva del Cardenal-Infante don Fernando de Austria, gobernador de los Países Bajos españoles, obliga a los franceses a evacuar Maubeuge.
Mientras el Ejército francés de Champaña (Champagne), al mando del mariscal de Châtillon, invadió Luxemburgo, pero tan sólo pudo hacerse con la plaza de Damvillers. Ya que la plaza de Yvoi, capturada por Châtillon al comienzo de la campaña, es recapturada por sorpresa por un contingente hispánico.
Ahora era Francia la que se vengaba de la invasión del año pasado, saqueando y quemando la campiña del sur de Flandes. En carta de C. Pérez al padre Pereyra, de la Compañía de Jesús, se indica:

 "De Flandes avisan lo siguiente: El cardenal de la Valette había entrado en el país de Cambresí [Cambrésis], taló y quemó la campaña seis leguas, arrasó el castillo de Cambresí que no era fuerte (...)"

En la campaña de 1638, el Ejército francés de Picardía, al mando de los mariscales de Châtillon y de Brézé, entró en los Países Bajos y puso sitio a la plaza de Saint-Omer, pero tuvieron que levantar el asedio al ser derrotados por el ejército de socorro hispano-imperial, al mando del Príncipe Tomás de Saboya y de Octavio Piccolomini. 
Pero después los franceses tomaron la pequeña plaza de Renty, y reconquistaron Chatelet, tras casi un mes de asedio, tomándola al asalto, "y degollaron casi todos los españoles y valones que había dentro;" según relata el alférez Lorenzo de Cevallos. 
Y en Alsacia, los mercenarios alemanes al servicio de Francia, al mando de Bernardo de Sajonia-Weimar, toman la ciudad de Breisach, cortando las comunicaciones terrestres de España con los Países Bajos.

Durante la campaña de 1639, un ejército francés, al mando del marqués de La Meilleraye, asedia la plaza de Hesdin, en los Países Bajos. La rendición de la plaza, en junio, le supone a La Meilleraye el nombramiento de "Mariscal de Francia" por el propio rey Luis XIII.
Otro ejército francés, al mando del marqués de Feuquières, opera en el Luxemburgo, poniendo sitio a la plaza fuerte de Thionville (o Diedenhofen, en alemán). Sin embargo, un ejército de socorro hispano-imperial, al mando de Octavio Piccolomini, derrota totalmente a los franceses. Después de la batalla de Thionville, Piccolomini se entretuvo en intentar tomar infructuosamente Mouzon y Mézières.

Estebanillo González, quien en ese tiempo ejercía como sirviente de Piccolomini, presenció la batalla de Thionville, la cual describe en su obra picaresca:

 "Quiso mi ventura que me hallé con mi amo [Piccolomini] al tiempo que, hecho otro segundo dios de las batallas, la venía a dar a el ejército de Francia que nos tenía sitiada y oprimida la dicha villa [Thionville]. (...)
 Yo, estimando la merced (...) me subí en una montaña a dos leguas de ambos campos, a tiempo que cerrando [atacando] mi amo con el del enemigo, obrando prodigios de valor y portentos de bizarría, lo deshizo, venció y arruinó, quedando la villa libre y la campaña por suya, hecha toda ella un cimenterio de finados. (...)
 Salí a recorrer la campaña (...) halléla toda cubierta de cadáveres sangrientos que movían a piedad aun a los mismos homicidas. Vi una multitud de prisioneros, adonde, demás de estar en ellos la mayor parte de la nobleza de Francia, estaban sus más valientes y animosos soldados. Enseñáronme la gran copia de vencidas banderas, mostráronme la gran suma de sus rendidos estandartes, la grandeza de su artillería [capturada] y la riqueza de sus despojos.
 A este tiempo mandó mi amo retirar las piezas [de artillería] y municiones a la villa (...) y llevar todos los prisioneros a Bruselas."

El año 1640 fue aciago para la Corona española, en junio se subleva Cataluña, y Portugal seguirá sus pasos en diciembre. Las rutas para enviar refuerzos a los Países Bajos estaban cortadas tras la derrota naval de las Dunas (1639). En junio, dos ejércitos franceses, al mando de los mariscales de La Meilleraye, de Châtillon y de Chaulnes, continuaron la ofensiva a los Países Bajos españoles, poniendo sitio a la ciudad de Arras, la cual capitula en agosto.

En 1641, el descontento de algunos nobles franceses, el duque de Bouillon y el conde de Soissons -al que vimos luchando en el Somme (1636)-, con la política de Richelieu, propició una rebelión en el Sedán, que fue rápidamente apoyada desde Bruselas. Los nobles franceses descontentos formaron un ejército rebelde que, coaligado con un contingente hispano-imperial, a cargo del general imperial Lamboy, derrotaron al Ejército francés de Champaña del mariscal de Châtillon en La Marfée, cerca de Sedán. Pero el conde de Soissons murió en la batalla, en oscuras circunstancias, perdiéndose el impulso de la rebelión, la cual se finiquitó.
El Ejército francés de Picardía, al mando del mariscal de La Meilleraye, tomó la plaza fuerte de Aire en julio. Sin embargo, un ejército hispano-imperial, al mando del Cardenal-Infante, de Lamboy y del duque de Lorena, consiguieron conquistar Lillers, expulsar a La Meilleraye en agosto, y sitiar la plaza de Aire, la cual volvió a manos españolas en diciembre, tras un duro asedio de 3 meses. 
Tras la derrota de La Marfée, los restos del Ejército de Champaña quedó a cargo del mariscal de Brézé, quien sustituía al depuesto Châtillon. Así, en septiembre, el Ejército de Picardía de La Meilleraye se unió al de Champaña de Brézé, y juntos asediaron y tomaron Lens, La Bassée y Bapaume.

En la campaña de 1642, el portugués Francisco de Melo, el nuevo gobernador de los Países Bajos, reconquistó Lens (abril), tras un breve asedio; y La Bassée (mayo), tras un asedio de más de 2 semanas de duros combates; derrotando posteriormente al Ejército francés de Champaña, al mando del mariscal de Guiche, en la abadía de Honnecourt. 

Para la campaña de 1643, Francisco de Melo penetró de nuevo en Francia, prácticamente con el mismo ejército con el que venció en Honnecourt el año pasado. Rápidamente puso sitio a la plaza de Rocroi (o Rocroy), realizando varios asaltos a las obras exteriores.
Así, el duque de Enghien, a cargo del Ejército francés de Picardía, se unió al Ejército francés de Champaña, al mando del conde de Espenan. Juntos se dirigieron a levantar el asedio a Rocroi: en la batalla que siguió, el Ejército hispánico de Flandes, al mando de Melo, unido al cuerpo del Ejército de Alsacia, al mando del conde de Isenburg, resultó derrotado. La batalla fue muy dura, en una maniobra envolvente, los franceses derrotaron a las unidades de las "naciones" -es decir, italianas, valonas y alemanas- deshaciéndolas u obligándolas a retirarse del campo de batalla. Las unidades españolas acogieron a supervivientes de "las naciones", con los que soportaron varias cargas de los franceses. Finalmente, el duque de Enghien, ante la proximidad de un cuerpo del Ejército de Flandes, al mando del barón de Beck, negocia con los españoles la rendición, la cual se pactó como si se tratase de una plaza sitiada. 
Después de levantar el sitio a Rocroi, el duque de Enghien, al mando de los Ejércitos de Picardía, Champaña y Borgoña, puso sitio a Thionville, la cual rindió en agosto, tras un duro asedio de 2 meses; y capturó la plaza lorenesa de Sierck, siendo ambas plazas fronterizas de Luxemburgo.

Sin embargo en Alemania, en noviembre, un ejército imperial, al mando de Melchior von Hatzfeld, junto con los contingentes bávaros de Franz von Mercy y Jean de Werth, del duque de Lorena, y un pequeño contingente hispánico que había combatido en Rocroi -al mando del vallisoletano Juan de Vivero Menchaca, Teniente-general de la caballería de Flandes- atacaron por sorpresa el campamento francés y el de los mercenarios alemanes al servicio de Francia (los "weimarianos"), situado en Tuttlingen, al mando de Josias Rantzau. El ejército franco-weimariano quedó destruido, y su general Rantzau fue hecho prisionero.


Izquierda: Detalle de un grabado de la batalla de Rocroi (1643), en él se aprecia la pequeña ciudad, de la cual salen varias columnas de humo, producto del bombardeo de los cañones hispanos. (Grabado atribuido a Salomon Savery)
Derecha: Vista por satélite de la actual Rocroi. La pequeña población mantiene la misma fisonomía que tenía la plaza fortificada en el siglo XVII. (Fuente: Google Maps)


En la obra "Museo Militar" (1887), del historiador y militar decimonónico Francisco Barado, se encuentra la composición del Ejército hispánico de Flandes que combatió en la batalla de Rocroi. También se refleja el Orden de Batalla que dispuso el Ejército de Flandes en la jornada: La infantería dividida en varias líneas, siendo la vanguardia formada por los tercios españoles y las unidades italianas; la 2ª línea, formada por las unidades valonas; y la retaguardia, por las unidades mercenarias alemanas. La caballería protegiendo las alas de la infantería, para impedir el flanqueo enemigo.










General: Francisco de Melo, Marqués de Tordelaguna

Segundo: Conde Paul-Bernard de Fontaine (muerto en combate)

Efectivos: (Más de 20.000 soldados, perteneciendo unos 5.000 de ellos a la caballería)


   Tercio español de Jorge Castellví (capturado en combate)
   Tercio español de Fernando de Quesada y Mendoza, Conde de Garcíez (capturado en combate)
   Tercio español de Alburquerque, al mando del Sargento-mayor Juan Pérez de Peralta (capturado en combate)
   Tercio español de Bernardino de Ayala, Conde de Villalba (muerto en combate)
   Tercio español de Antonio de Velandía (muerto en combate)

   Tercio valón de Henri de Brias (o Bryas), Barón de Granges
   Tercio valón de Ambroise de Hornes, Conde de Bassignies
   Tercio valón de Albert François de Croy, Conde de Meghem (herido en combate)
   Tercio valón de Jean-Conrard d'Aubremont, Barón de Ribaucourt
   Tercio valón de Claude Lamoral, Príncipe de Ligne

   Tercio borgoñón de Jacques-Nicolás de la Baume, Conde de Saint-Amour
  
   Tercio italiano de Alfonso Strozzi
   Tercio italiano de Luigi Visconti
   Tercio italiano de Giovanni degli Ponti

   Regimiento alemán de Giulio Antonio Frangipani
   Regimiento alemán de Jacques Rennier de Rouveroy
   Regimiento alemán de Ottavio Guasco
   Regimiento alemán de Charles de Gavre, Barón d'Hembise
   Regimiento alemán del Barón Johann von Rittberg (herido de gravedad y capturado en combate)

  
Caballería de Flandes al mando de Francisco Fernández de la Cueva, Duque de Alburquerque

Caballería de Alsacia al mando del Conde Ernesto de Isenburg (herido de gravedad, capturado y recapturado en combate)


Grabado de la batalla de Rocroi. Los franceses en primer término rompen los escuadrones hispánicos, los cuales son representados deshaciéndose y a la desbandada. Rocroi se encuentra arriba a la izquierda, rodeada por los cuarteles de Melo, Fontaine, Alburquerque e Isenburgo. También se muestran las cuatro líneas atrincheradas de asedio -o "aproches"- dirigidas contra Rocroi: la de los españoles, los italianos, los alemanes y la de los valones. (Sébastien de Pontault, señor de Beaulieu)  


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NOTA1: De acuerdo al testimonio de Henri Le Bret, el famoso Cyrano de Bergerac se alistó en 1639 en una compañía de las Guardias Francesas ("Gardes françaises"), siendo herido de un mosquetazo en la defensa de Mouzon (1639), y de un espadazo en la garganta en el sitio de Arras (1640). Cyrano abandona el servicio militar en 1641.

NOTA2: No confundir a Francisco de Melo, gobernador de los Países Bajos, diplomático y anterior virrey de Sicilia, con el también portugués Francisco Manuel de Melo, soldado y cronista de la Guerra de Cataluña, de quien hemos leído en este blog varias citas.

NOTA3: Si que hubo un conde Montecuccoli en la batalla de Rocroi, pero se trata de un capitán de caballería. En cuanto a Frangipani, éste sirvió indistintamente a España y al Sacro Imperio Germánico.

Al conde Ernesto de Isenburgo (Ernst von Isenburg) le hemos visto anteriormente en los sitios de Bergen-op-Zoom (1622) y Breda (1624-1625); y en la campaña de 1633, donde mandó sendos regimientos de infantería alemana. También era propietario de un regimiento de caballería alemana, que hemos visto tomar parte en la campaña de invasión de Francia de 1636. Posteriormente estaría al cargo del Ejército hispánico de Alsacia. En la batalla de Rocroi el conde de Isenburgo fue gravemente herido, recibiendo 3 heridas, que a decir de Vincart: "recibió dos golpes de espada en la cabeza que le abrieron el hueso hasta los sesos, con otro golpe que le cortó la nariz hasta la boca, no queriéndose aun rendir ni dar su espada hasta que con el grueso de una carabina le rompieron el brazo derecho, con que cayó en el suelo, y fué preso (...)"

Al regimiento alemán de Rouveroy le hemos visto citado 10 años antes en la campaña de 1633, y posteriormente en la de 1636, en el cuerpo de ejército que quedó en el frente de Brabante, vigilando los movimientos del ejército holandés. Lo mismo se puede decir del barón de Ribaucourt. El regimiento alemán de Octavio Guasco también le hemos visto sirviendo en el frente de Brabante, durante la campaña de 1636. Y al conde de Saint-Amour le hemos visto en la invasión de Francia de 1636. 

NOTA4: Aunque en las relaciones francesas de la batalla se da por muertos en combate a Luis Visconti y al barón d'Hembise, en las relaciones posteriores -como la relación de la campaña de 1644, realizada por Vincart- ambos aparecen participando en las operaciones al mando de sus respectivas unidades, por lo que nunca pudieron morir en combate. Algún oficial del tercio de Visconti debió de morir en la batalla, y éste ser confundido con él, o que fuera herido en el combate, y pensarse que murió en la batalla. Lo mismo se puede indicar para el barón d'Hembise.
De todos modos, en la relación de Vincart del año 1643, el maestre de campo italiano Luis Visconti figura en las operaciones inmediatas que se producen al término de la batalla. Y, en la "Gazeta de Francia" del año 1643, el barón d'Hembise aparece mencionado en las operaciones militares de agosto, al mando de Andrea Cantelmo.

domingo, 25 de noviembre de 2018

El Ejército hispánico de Flandes que invadió Francia en 1636


En una entrada anterior ya se hizo alusión a la intervención de manera oficial del reino de Francia en la llamada Guerra de los treinta años en 1635. La tensión creciente de Francia tanto con la casa de Habsburgo de España, como con la de Austria, así como la decisiva derrota del ejército sueco en la batalla de Nördlingen (1634) ante un ejército hispano-imperial, condujo al cardenal Richelieu a intervenir directamente en el conflicto.
Si Francia a lo largo de la década anterior había estado financiando de manera soterrada tanto a los enemigos de España -Tratado de Compiègne (1624) con los holandeses, renovado en años posteriores- como a los del Sacro Imperio Germánico -Tratado de Bärwalde (1631) con los suecos, renovado en 1633-; España por su parte dio cobijo en Buselas en 1631 a María de Médicis y en 1632 al duque de Orleans -madre y hermano del Rey de Francia respectivamente-, ambos enemigos declarados de Richelieu. Desde Bruselas, el Gobierno español conspiró con ellos para levantar un ejército en el interior de Francia que depusiese a Richelieu.
El duque Gastón de Orleans penetró en Francia a la cabeza de un contingente de aventureros y mercenarios, donde se unieron en el Languedoc con el pequeño ejército del duque de Montmorency, que apoyaba la sublevación. Sin embargo el ejército coaligado fue derrotado en la batalla de Castelnaudary (1632), por las tropas reales francesas al mando del mariscal Schomberg.
Incluso ya antes las tres potencias (Francia, España y el Sacro Imperio Germánico) se enfrentaron directamente en el conflicto armado que surgió por la sucesión de Mantua y Monferrato (1627-1631).

Un incidente militar en el electorado de Tréveris propicia la excusa que el cardenal Richelieu necesitaba para declarar la guerra a España, hecho que se produce oficialmente en mayo de 1635. España tendrá que hacer frente a una guerra total en todas sus fronteras, tanto peninsulares como en Italia y en los Países Bajos. Es en los Países Bajos españoles donde el Ejército hispánico de Flandes quedará pinzado en dos frentes, el holandés y el francés.

El soldado portugués Francisco Manuel de Melo, cronista de la Guerra de Cataluña, resume las operaciones militares que se dieron el año de 1635, cuando un ejército franco-neerlandés invadió los Países Bajos españoles. Sin embargo la invasión se fue desinflando, teniendo que retirarse el ejército invasor al territorio de las Provincias Unidas. Por su parte el Sacro Imperio Germánico declarará la guerra a Francia en marzo de 1636. Así, un ejército hispano-imperial invadirá Francia en julio de 1636, llegando a las proximidades de París, extendiendo el pánico en la capital gala. Dice Melo:

 "[10] Mostráronse el año de seiscientos treinta y cinco las banderas de Francia formidables a todo el Paíz Bajo. Fue roto [derrotado] el príncipe Tomáz de Saboya, entraron Terllimón [Tirlemont o Tienen], sitiaron a Lovaina, amenazaron Bruselas; y en Italia, embestida Valencia del Po [Valenza del Po] y la Valtelina ocupada, con otros algunos sucesos favorables a franceses [1635]; pero no sin descuento de los españoles, que no con menos dicha penetraron la Francia, ganaron la Capela [La Capelle o La Chapelle], Chatelet, Landrecy y Corby [Corbie o Corbié], en la Picardía, desearon Paríz [1636], defendieron la misma Valencia sitiada, y poco después, desesperando de mayor empresa, se hicieron dueños de las islas de S. Honerato y S. Margarita [islas Lérins, 1635]."


La batalla de Les Avins o Avein, donde un contingente hispánico, al mando del Príncipe Tomás de Saboya, fue derrotado por el ejército francés, debió de ser famosa en su tiempo. Así, Estebanillo González, en su obra picaresca posiblemente autobiográfica, se refiere a ella:

"(...) presumo que se había hallado en la rota del Príncipe Thomás y que los enemigos lo habían tenido alguna semana atado a un árbol de pies y manos sin darle sustento humano."

También Estebanillo González resume las victorias hispano-imperiales de 1635 y 1636, al referirse en su obra a los socorros imperiales al mando de Octavio Piccolomini:

"(...) después de haber sido con el suyo [ejército] causa principal de que dejasen a Lovayna libre y a los Estados [de los Países Bajos españoles] pacíficos y triunfantes [1635], ha sido el primer motivo y casusa de haber ganado la Capela, rendido a Xateleto [Chatelet] y conquistado a Corbí [Corbie, 1636], (...)"

Reseñando Estebanillo la batalla por el cruce del río Somme, donde derrotaron al Ejército francés de Champaña, al mando del conde de Soissons, que trataba de impedir en la orilla opuesta el paso de los hispano-imperiales:

"(...) habiendo convertido los cristales del caudaloso Soma [río Somme] en mar de sangre enemiga y sus plateadas márgenes en promontorios de fogosas piras y en lilibeos de funestos despojos [las orillas con restos humeantes y montones de armas y cadáveres]."

Los despachos que el italiano Giustiniano Priandi enviaba al duque de Mantua desde París, los días 7 y 19 de agosto de 1636, también refieren la derrota francesa en el cruce del Somme. Traducido al castellano dice lo siguiente:

"(...) el ejército imperial español de Picardía con quince mil caballos y otros tantos infantes con treinta cañones, mandados por el príncipe Tomás junto con Piccolomini, Giovanni di Vert [Jean o Johan de Werth], Forgaz [Conde Peter Forgàch, coronel de la caballería imperial croata], Buquoy y La Motteria han forzado el paso del Somme en Bary [Bray-sur-Somme] defendido durante tres días por el conde de Soissons, el cual se ha retirado hacia Nesle con algún desorden y pérdidas (...)"

Además Priandi indica el pánico que se produce en París ante la proximidad de los hispano-imperiales, y los preparativos que el Rey de Francia mandaba para rechazar al enemigo: decretó una leva (recluta) "en masse" e hizo llamar apresuradamente en su ayuda a los ejércitos franceses que operaban en Alsacia y Borgoña. Dice de nuevo Priandi:

"(...) y su vanguardia [hispano-imperial] ha avanzado hasta Mondidier, Roye y hasta el [río] Oise, robando y devastando todo el país (...) los habitantes todos se ponen en armas para la defensa y guardia de esta ciudad [París] (...) se espera de haber en quince días dos ejércitos tales que quizá se arrepientan los enemigos de su temeridad con la cual verdaderamente han puesto gran temor en estas partes (...)
 (...) Los enemigos se van reforzando en Picardía (...) dando voces de querer venir al saqueo de París (...)
 En esta ciudad se enrolan gentes a cualquier hora, si bien son inexpertos en las armas muestran gran afecto hacia el rey (...)
 En Normandía, Bretaña (...) se reúnen muchos soldados (...) para socorrer el corazón del reino. Quiera Dios que lleguen a tiempo (...)"

Finalmente el ejército hispano-imperial decidió no avanzar más hacia París, y se retiró a los Países Bajos españoles. El ejército francés recientemente formado, al mando del propio Rey de Francia y de su hermano el duque Gastón de Orleans (vuelto al servicio real), reconquistaría Corbie a finales del año.


En la obra "Museo Militar" (1887), del historiador y militar decimonónico Francisco Barado, se encuentra la composición del Ejército hispánico de Flandes, e Imperial, que invadió Francia. También se refleja la composición del cuerpo del Ejército de Flandes que quedó en el Brabante, para vigilar los movimientos del ejército neerlandés.






EJERCITO QUE ENTRO EN FRANCIA

General: Príncipe Tomás de Saboya

Segundo: Claude de Lannoy, Conde de La Motterie

Efectivos: (Unos 22.000 infantes y 15.000 jinetes)


   Tercio español de Alonso Pérez de Vivero, Conde de Fuensaldaña
   Tercio español de Don Francisco Zapata

   Tercio valón de Lancelot Schetz, Barón de Wezemaal
   Tercio valón de Jean-François d'Ognies, Conde de Willerval
   Tercio valón de Pierre-Ernest de Gavre, Conde de Frezin (o Fresin)

   Tercio borgoñón de Jacques-Nicolás de la Baume, Conde de Saint-Amour

   Tercio italiano de Andrea Cantelmo
   Tercio italiano de Carlos Guasco

   Regimiento alemán de Albert-François de Lalaing, Conde de Hoogstraten
   Regimiento alemán de Agustín Espínola (o Spinola)
   Regimiento alemán de Emmanuel de La Biche, señor de Cerfontaine

   Tercio irlandés de Owen Roe O'Neill


Caballería al mando de Juan de Nassau y de Don Juan de Vivero

  •    Compañías sueltas de todas las naciones
  •    Regimientos del Conde de Isenburg, del Conde de Bucquoy, del Barón de Seebach y del Barón de        Vaugrenaud


Auxiliares del Sacro Imperio Germánico

General: Octavio Piccolomini, futuro Duque de Amalfi

Segundo: Barón Jean de Beck

   Regimiento imperial del Barón de Beck
   Regimiento imperial del Conde Goltz
   Regimiento imperial de Adelshofen
   Regimiento imperial de Wallenstein
   Regimiento imperial de La Fosse
   Regimiento imperial de Fernemont
   Regimiento imperial del Marqués de Matthei

Caballería formada por 10 regimientos y una compañía polaca


Auxiliares de la Liga Católica

General: Johann von Werth

   Regimiento bávaro del Conde Pappenheim
   Regimiento bávaro de Edlinstetten
   Regimiento bávaro de Wahl
   Regimiento bávaro de Back
   Regimiento bávaro de Hasslang

Caballería formada por 6 regimientos


Auxiliares del Duque de Lorena

General: Príncipe Francisco de Lorena, Obispo de Verdún

   Regimiento lorenés del Príncipe de Lorena
   Regimiento lorenés de Maillard
   Regimiento lorenés de Saint-Balmont
   Regimiento lorenés de Blainville
   Regimiento lorenés de Henin
   Regimiento lorenés de "Elst"
   Regimiento lorenés de "Suze"
   Regimiento lorenés de "Ennemont"
   Regimiento lorenés de "Guiti"

Caballería formada por 5 regimientos



EJERCITO QUE QUEDA EN EL FRENTE DE BRABANTE

General: Manuel Pimentel, Conde de Feira

Efectivos: (Unos 15.000 soldados de infantería y caballería)


   Tercio español de Alonso Fernández de Córdoba, Marqués de Celada
   1.000 españoles fuera de tercio

   Tercio valón de Jean-Conrard d'Aubremont, Barón de Ribaucourt

   Tercio italiano de Fabrizio Doria, Duque de Avellano
   Tercio italiano de Francesco Toralto

   Regimiento alemán de Guillaume Bette, Marqués de Lede
   Regimiento alemán de Everard de Brion
   Regimiento alemán de Jacques Rennier de Rouveroy
   Regimiento alemán de Henri de Wignacourt, señor de Maleve
   Regimiento alemán de Ottavio Guasco

   Tercio irlandés de John O'Neill, Conde de Tyrone


Caballería al mando de Sigismondo Esfrondato, Marqués de Montafia

  •    Compañías sueltas de todas las naciones
  •    Regimientos del Conde de Fuenclara, de Gaspar Visconti y del Barón de Granges


Pintura que representa los combates que se dieron por el cruce del río Somme, en agosto de 1636. En primer plano se muestra el ejército hispano-imperial -caballería a la derecha e infantería a la izquierda- y en el centro la fila de carromatos que transportan la impedimenta y las provisiones. Al fondo, al otro lado del río, el ejército francés trata de evitar el cruce. Los oficiales hispánicos e imperiales son mostrados con bandas, fajas y plumas de color rojo, el color distintivo de ambos ejércitos. También aparece mostrada la "cola" del ejército: lacayos, mujeres, niños, vivanderos o mercaderes, que seguían a las tropas en campaña. (Cruce del Somme en Cérisy, Pieter Snayers) 


_______________________________
NOTA1: En mayo de 1635, el ejército francés que invadió los Países Bajos españoles, al mando de los mariscales de Brézé y de Châtillon, resultó victorioso al principio: derrotó a un contingente hispánico, al mando del Príncipe Tomás de Saboya, en Les Avins o Avein, en las cercanías de Namur. Reunido en Maastricht con el ejército holandés del Príncipe de Orange, toman al asalto la ciudad de Tirlemont (o Tienen, en idioma flamenco), la cual es saqueada, con muerte de civiles, y algunos de sus edificios incendiados. Tras este hecho tanto franceses como holandeses se culparon de lo sucedido.
Después el ejército coaligado franco-holandés captura casi sin lucha Diest, Aerschot (o Aarschot) y Tervuren, llegando a amenazar la propia Bruselas. Sin embargo la invasión se fue desinflando, quedando frenada en el sitio de Lovaina, la cual no logran tomar, teniendo finalmente que retirarse el ejército invasor al territorio de las Provincias Unidas, perseguido muy de cerca por el ejército hispánico de socorro, que había sido reforzado por un contingente imperial.
Así, el ejército hispano-imperial recuperó las plazas perdidas, y aprovechando el impulso de la contraofensiva se apoderó del ducado de Cleves, ocupando las plazas de Cleves, Goch y Gennep. Además los hispánicos tomaron en un ataque sorpresa la fortaleza holandesa de Schenkenschans, y una columna hispánica recuperó la ciudad de Limburgo, en poder de los holandeses desde 1632.

En marzo de 1636, el Sacro Imperio Germánico declara formalmente la guerra a Francia. Un ejército coaligado hispano-imperial devolvería el golpe del año anterior, y esta vez serían los hispano-imperiales los que invadirían Francia desde los Países Bajos.
Un cuerpo de ejército hispano al mando del conde de Feira queda en el frente de Brabante, vigilando los movimientos del ejército neerlandés, el cual había quedado agotado tras la reconquista ese mismo año de la plaza fuerte de Schenkenschans, tras un duro asedio de 9 meses.
En julio, el ejército hispano-imperal, al mando del Príncipe Tomás de Saboya, entra en Francia. La Capelle (o La Chapelle) y Chatelet se rinden tras un breve asedio. El Ejército francés de Champaña, bajo el conde de Soissons, reforzado por los restos del ejército del mariscal de Brézé, quien había retornado de los Países Bajos, trató de evitar que el ejército coaligado cruzara el Somme, pero fue derrotado.
Tras la derrota el conde de Soissons se retira a lo largo del río Oise. La plaza francesa de Roye se entrega a los hispano-imperiales, y la ciudad de Corbie (o Corbié) capitula tras un corto asedio. Mientras la caballería imperial al mando de Johann von Werth llega a las cercanías de París.
Pero finalmente se ordena al ejército hispano-imperial no avanzar más hacia París, y retirarse a los Países Bajos españoles. Un fuerte ejército francés -conformado con las nuevas reclutas y los restos de los demás ejércitos- es puesto al mando del duque de Orleans. El ejército francés recuperó Roye, tras un breve asedio. Después puso sitio a Corbie, a cuyo asedio se unió el Rey de Francia. El asedio de Corbie fue más costoso, tardando los franceses 7 semanas en obligar a capitualar a la guarnición hispana, cuando a éstos les ocupó tan sólo 7 días en hacerse con la ciudad.

En 1637, La Chapelle cae ante un ejército francés al mando del Cardenal de la Valette, tras resistir cerca de 2 semanas. El gobernador Marcos de Lima fue procesado por capitular antes que llegara el ejército de socorro hispánico.

En 1638 será Chatelet la que caiga al asalto ante el ejército francés al mando del señor Du Hallier, tras una dura resistencia y soportar varias embestidas. Durante el asalto los franceses pasaron a cuchillo a parte de la guarnición hispánica. Señala el alférez Lorenzo de Cevallos cómo el sitio francés fue más costoso, "pues habiendo tomado el Príncipe Tomás a Chatelete el año de treinta y seis en tres días, y no perdiendo más que cuatro hombres, ellos [los franceses] se estuvieron veintiséis días, y perdieron más de tres mil, (...)"  

NOTA2: En el frente italiano, en 1635, un ejército coaligado franco-saboyano-parmesano, al mando del mariscal Créquy, atacó el Ducado de Milán, asediando la plaza de Valenza del Po. Sin embargo, un ejército de socorro hispánico, al mando de Carlos Coloma, forzó a Créquy a levantar el asedio.
También un ejército francés, al mando del duque de Rohan, invadió y ocupó La Valtellina, derrotando a españoles e imperiales. Sin embargo el valle alpino tuvo que ser evacuado en 1637.
En 1636, de nuevo un ejército coaligado franco-saboyano, al mando de Créquy, invade Lombardía, derrotando al ejército hispano en la batalla de Tornavento. Pero la campaña resultó estéril, y los franceses abandonaron la Lombardía. 

En 1635 una escuadra al mando de los marqueses de Santa Cruz y de Villafranca conquista las islas Lérins. Pero en 1637 son recuperadas por los franceses.  

NOTA3: Alonso Pérez de Vivero, conde de Fuensaldaña, maestre de campo de un tercio español, y don Juan de Vivero, comisario general de la caballería de Flandes, los cuales tomaron parte en la invasión de Francia de 1636, ambos eran hermanos y naturales de Valladolid.

domingo, 30 de octubre de 2016

El alto mando del Ejército español de Flandes, durante la guerra de los ochenta años (1568-1648)


En una entrada anterior, el cronista Antonio Carnero mostraba el alto mando del Ejército español de Flandes hasta aproximadamente el año 1623-1625. En esta entrada se pretende mostrar toda la jefatura del Ejército de Flandes hasta el final de la guerra de los ochenta años.



CAPITAN GENERAL

El mando supremo del Ejército de Flandes era ostentado por el Capitán General, quien también hacía las funciones de Gobernador de los Países Bajos, designado por el rey como representante suyo y administrador de los territorios flamencos.
El cargo era ostentado por la más alta nobleza o por familiares de la casa de Austria española o alemana, sin importar en algunos casos la experiencia castrense del titular. Todos mandaron ejércitos en campaña, salvo Isabel Clara Eugenia.
El Capitán General en ocasiones nombró a otros Generales para realizar una determinada acción militar, mandar un distinto ejército de operaciones, o combatir en otro frente distinto al de Flandes. Estos vendrán resaltados en otro color en el cuadro.


Capitán General del Ejército de Flandes y Gobernador General de los P.B. (1567-1648)
Año Nombre Notas
1567 Fernando Alvarez de Toledo, Duque de Alba
1573 Luis de Requesens y Zúñiga, Comendador mayor de Castilla
1576 Juan de Austria
1578 Alejandro Farnesio, Duque de Parma
1592 Conde Pedro-Ernesto de Mansfeld (interino)
1594 Archiduque Ernesto de Austria
1595 Pedro Enríquez de Acevedo, Conde de Fuentes (interino)
1595 Archiduque Alberto de Austria
1621 Isabel Clara Eugenia, Infanta de España
1633 Francisco de Moncada, Marqués de Aytona (interino)
1634 Fernando de Austria, Cardenal-Infante de España
1641 Francisco de Melo, Marqués de Tordelaguna
1644 Manuel de Moura y Cortereal, Marqués de Castel Rodrigo
1647 Archiduque Leopoldo-Guillermo de Austria


Fernando Alvarez de Toledo y Pimentel, III Duque de Alba: Experimentado militar castellano, fue uno de los mejores generales del siglo XVI. Sirvió al Emperador Carlos V, y al hijo de éste, el rey Felipe II. Hijo de García de Toledo, muerto combatiendo en la isla de los Gelves (1510). Su primer hecho de armas es en el sitio de Fuenterrabía (1521-1524), al que acude como voluntario, en el transcurso de la primera guerra del Emperador Carlos V con Francia. Como cuenta el cronista fray Prudencio de Sandoval, el joven noble fue nombrado gobernador de la plaza:  
"Y entró a tomar la posesión de ella por el Emperador, don Fernando de Toledo, nieto y sucesor del duque de Alba. El cual, siendo muy mozo, que aún no tenía veinte años, por servir a su rey, sin licencia de su abuelo se había venido al campo y peleado como valiente caballero."

Participa como voluntario en el socorro de Viena (1532). En la expedición de Túnez (1535) mandó un cuerpo de ejército en la retaguardia; en la tercera guerra del Emperador con Francia, mandó los "hombres de armas" o caballería pesada en la vanguardia, durante la campaña de invasión de Provenza (1536); y en la expedición a Argel (1541) tuvo el mando de los lansquenetes alemanes. En la cuarta guerra con Francia, fortificó Perpiñán y Pamplona, poco antes del asedio de los franceses a la primera (1542). Tuvo el mando del ejército imperial en la Guerra de Esmalcalda (1546-1547) y en la quinta guerra con Francia hasta el malogrado asedio de Metz (1552-1553). En el marco de esta guerra es designado como General y Superintendente imperial de Italia, poniendo a punto las fortificaciones y las defensas del Ducado de Milán (1555); para luego ser designado virrey de Nápoles (1555-1556), al ser amenazada ésta por el papa Paulo IV, quien aliado con Francia, pretendía expulsar a los españoles de la Península italiana. Alba invade los Estados Pontificios, se apoderó de Ostia y se plantó ante Roma, obligando al Papa a firmar una tregua (1556). Al año siguiente, Alba defendió Nápoles de un ejército franco-pontificio al mando del duque de Guisa, y plantándose de nuevo ante Roma, Alba intenta asaltarla realizando una "encamisada", el cronista Luis Cabrera de Córdoba lo cuenta, señalando el "santo y seña" acordado para la acción: 

"Aunque no tenía intento de asaltar la ciudad, con gran artificio dijo a Ascanio de la Corgna y a los capitanes habia de ir a una facción (...) y entrando en la ciudad el nombre para conocerse fuese libertad, llevasen camisas sobre las armas (...) Envió adelante a Ascanio de la Corgna y a los capitanes Mosquera y Palacios con trescientos infantes con escalas de muro y algunos caballos, para que después de media noche ocupasen a Puerta-mayor. (...)" 
 Pero la ciudad estaba prevenida y la encamisada es abortada. En fin, el Papa tuvo que rendirse, entrando el duque de Alba triunfante en la Ciudad Eterna.

Ante la rebelión de los Países Bajos, Alba es nombrado Gobernador (1567-1573) y es puesto a cargo de un ejército español que debía de conducir para aplacar la revuelta. La revuelta es aplastada militarmente en 1568, sin embargo comienza de nuevo en 1572 y Felipe II decide sustituirlo en 1573. Corona su dilatada carrera militar como general en la invasión de Portugal (1580), a sus 73 años y en la que tiene que ser llevado en litera a causa de la gota.  Al término de la campaña militar fue nombrado virrey de Portugal, cargo que ocupó hasta su muerte, acaecida en 1582.

Cuando tuvo el mando conjunto del ejército en campaña, a partir de 1546, trató siempre de evitar la batalla ante un enemigo igual o superior a él, agotándole con marchas y contramarchas, encamisadas y continuas escaramuzas; Así ocurrió en las campañas de Alemania (1546-1547), las de Italia (1556-1557), y los Países Bajos (1568 y 1572). Cuando se sabía superior era implacable, perseguía al enemigo y lo aplastaba, como en Jemmingen (1568) o la campaña de Portugal (1580). Sólo algunos asedios se le resistieron: Metz (1552-1553) y Alkmaar (1573), aunque en éste último no tuvo el mando directo de las operaciones, sí que fue bajo su gobernación. (Grabado de Frans Huys)



GOBERNADOR DE LAS ARMAS

Cargo creado tardíamente en 1631, el Gobernador de las Armas era el segundo en el mando tras el Capitán General. El cargo se instauró para tener un mando superior al Maestre de Campo General, al Capitán General de la Caballería y al Capitán General de la Artillería. Podía ostentar tanto el mando único de un ejército de operaciones, como el de la totalidad del ejército en caso de ausencia del Capitán General.
En 1640, el cargo se otorgó dos veces, con el fin de cubrir el frente francés. De 1642 a 1644 el cargo no se proveyó, debido probablemente a los constantes conflictos de preeminencia que se originaban sobre todo con el Maestre de Campo General. 


Gobernador de las Armas del Ejército de Flandes (1631-1648)
Año Nombre Notas
1631 Alvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz
1633 Francisco de Moncada, Marqués de Aytona
1635 Príncipe Tomás de Saboya
1640 Felipe de Silva Francia
1640 Conde Paul-Bernard de Fontaine
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1644 Octavio Piccolomini, Duque de Amalfi
1648 Alonso Pérez de Vivero, Conde de Fuensaldaña


Octavio Piccolomini (Ottavio Piccolomini d'Aragona): Pertenecía a la misma familia toscana de la que formó parte el papa Pío II. Comenzó su carrera militar en 1616 como piquero al servicio de España, y pasó en 1618 al servicio del Imperio Germánico, con la fuerza expedicionaria toscana, como capitán de coraceros, donde permanecerá al mando siempre de tropas de caballería. Combatió en la batalla de la Montaña Blanca (1620), y ascendió rápidamente por la protección que le dispensó el general del ejército imperial, Albrecht von Wallenstein, desde 1628. Como coronel de un regimiento de coraceros imperial tuvo un papel destacado en la guerra por la sucesión de Mantua y Monferrato (1627-1630).
También se distinguió en Lützen (1632), y participó junto con Gallas en la caída en desgracia y asesinato de Wallenstein (1634), elaborando informes que lo presentaban como traidor al Emperador. El poder obtenido por Wallenstein, y su autonomía para alianzas o tratados de paz, lo habían convertido en un peligro para el Sacro Imperio Germánico. Piccolomini se apresuró a pedir su recompensa y fue uno de los principales beneficiarios del asesinato de Wallenstein y sus camaradas. Posteriormente Piccolomini se distinguió en Nördlingen y ocupó Franconia (1634).  

Como general de un ejército auxiliar imperial salvó la situación creada en Flandes por la invasión simultánea de los ejércitos francés y holandés en 1635, levantando el sitio de Lovaina; y logró distinguirse en la invasión de Francia del año siguiente. Después su ejército imperial colabora con el ejército de Flandes en Luxemburgo y en la recuperación de Maubeuge (1637). En 1638 se distinguió con la fuerza auxiliar imperial en el socorro de Saint-Omer. Pero su mayor victoria fue la de Thionville (1639), que le valió del rey Felipe IV el ducado de Amalfi.

A finales de 1639, el Emperador reclamó la presencia de Piccolomini y su ejército, abandonando los Países Bajos, a pesar de los intentos de Madrid por retenerlo en Flandes. Piccolomini expulsó a los suecos de Bohemia (1640); organizó la defensa de Ratisbona, amenazada por los suecos, y fue derrotado por ellos en Wolfenbüttel (1641). Fue nombrado general del ejército de Silesia, cuyos restos reunió y reorganizó; junto al archiduque Leopoldo socorrió Brzeg y asedió infructuosamente Glogów; finalmente al intentar socorrer Leipzig, fue derrotado en la segunda batalla de Breitenfeld (1642).
Al ser nombrado Gallas general en jefe de las tropas imperiales (1643), Piccolomini pidió licencia para pasar a España.

Desde 1635, la presencia del ejército auxiliar imperial de Piccolomini en Flandes se había asociado siempre con éxitos militares, y después de la batalla de Thionville se iniciaron intensas negociaciones para traerle al servicio de España. El Conde-duque de Olivares refería que "Y a Picolomini compradle a cualquier precio para antes de la primavera, aunque se le deje andar en Alemania dos o tres meses..." (Consulta, 23 de octubre de 1639)
Las negociaciones se alargaron, y, tras la batalla de Rocroi (1643), se consideró imprescindible la presencia de Piccolomini en los Países Bajos españoles para enderezar la situación: Se accedió a sus condiciones y, tras una estancia en Zaragoza, Piccolomini embarca en Pasajes y llega a Flandes en mayo de 1644. De 1644 a 1647 ejerció el cargo de 
"Gobernador general de las armas y ejércitos de su Majestad Católica en los Estados de Flandes".  
En la campaña de 1644 se perdió la plaza de Gravelinas, pero su prestigio no disminuyó. Pero al inicio de la campaña de 1645 comienza una sucesión de desastres: En unos meses se perdieron Mardick, Bourbourg, Béthune, Saint-Venant, Cassel, Lillers, Armentières, Lens, Hulst... Piccolomini permaneció inactivo por temor de desamparar las demás plazas, el ejército auxiliar del Duque de Lorena, que sumaba la mitad de las fuerzas de las que disponía, rara vez colaboraba, faltaba dinero, y algunas de las plazas se rendían sin lucha. En la campaña de 1646 se perdió Dunkerque, Piccolomini echaba las culpas al Duque de Lorena, que le quitaba su mando efectivo. La campaña de 1647 fue algo más positiva y se recuperaron algunas plazas, pero Madrid ya buscaba sustituto para Piccolomini.
Vuelto al servicio del Emperador en 1648, al terminar la guerra de los 30 años era General en jefe de las tropas imperiales y presidió, como delegado imperial, el Congreso de Nuremberg (Nürnberg) para el tratado de paz de 1649-1650. Piccolomini tendrá a su cargo el supervisar la desmovilización de los ejércitos en Europa central. Murió en Viena en 1656 y está enterrado en la Servitenkirche.
(Theatrum Europaeum, Merian)



MAESTRE DE CAMPO GENERAL

El Maestre de Campo General era el oficial de mayor rango de toda la infantería del Ejército de Flandes. También, hasta la instauración en 1631 del cargo de Gobernador de las Armas, era el segundo en el mando del Capitán General o su "mano derecha". Por lo cual, hasta 1631, pudo asumir el mando de un ejército de operaciones, como las funciones del Capitán General en ausencia o incapacidad de éste.
Como segundo en el mando del Ejército de Flandes, el Maestre de Campo General tenía que tener aptitudes y experiencia de carácter militar, siendo muchas veces el verdadero consejero en materia militar del Capitán General.


Maestre de Campo General del Ejército de Flandes (1567-1648)
Año Nombre Notas
1567 Jean de Ligne, Conde de Aremberg (interino)
 + en combate
1568 Chapín Vitelli, Marqués de Cetona
1568 Fadrique Alvarez de Toledo, Duque de Huéscar Gral.Inf. española
 (hasta 1573)
1573 Francisco de Valdés Holanda 
(hasta 1575)
1575 Conde Pedro-Ernesto de Mansfeld
1588 Valentín de Pardieu, señor de La Motte (interino)
1590 Valentín de Pardieu, señor de La Motte Francia
 (hasta 1593)
1593 Conde Carlos de Mansfeld Francia
1594 Chrêtien de Savigny, Marqués de Rosnes (interino)
 + en combate
1596 Philibert de Rye, Barón de Balançon y Conde de Varax (interino)
  + en combate
1598 Conde Federico van den Bergh (interino)
1603 Ambrosio Espínola, Marqués de Los Balbases
1628 Conde Enrique van den Bergh (interino)
1631 Carlos Coloma
1631 Lelio Brancaccio, Marqués de Montesilvano
1633 Francisco Gómez de Sandoval, Duque de Lerma
1635 Manuel Pimentel, Conde de Feira
1635 Claude de Lannoy, Conde de La Motterie Francia
(hasta 1638)
1639 Juan Claros de Guzmán, Marqués de Fuentes Francia
(hasta 1640)
1640 Antonio Gómez Dávila y Toledo, Marqués de Velada
1640 Andrea Cantelmo Francia
(hasta 1641)
1641 Barón Jean de Beck Francia
(hasta 1642)
1642 Barón Jean de Beck
1642 Conde Paul-Bernard de Fontaine Francia
(hasta 1643)
 + en combate
1643 Andrea Cantelmo
1643 Barón Jean de Beck Luxemburgo
(hasta 1645)
1644 Conde Ernesto de Isenburg
1644 Alonso Pérez de Vivero, Conde de Fuensaldaña Francia 
(hasta 1646)
1645 Barón Jean de Beck (hasta 1648)
 + en combate
1646 Luis Carrillo de Benavides y Toledo, Marqués de Caracena Francia
(hasta 1648)
1648 Carlos Guasco, Marqués de Salario y Príncipe de Lixheim
1649 Ghislain de Brias, Marqués de Molinghien


Enrique van den Bergh (Hendrik van den Bergh): Flamenco de origen, pertenecía a una familia de militares que estaba al servicio de España desde el año 1584, después de haber luchado por la causa del Príncipe de Orange. Inició su carrera militar en 1588, sirviendo “cinco años en la infantería y nueve de capitán de 300 corazas y con ellas sirve al presente” (Valladolid, 1602).
En 1595, estando con su compañía de caballería en Weert, fue sorprendido por Mauricio de Nassau, que lo hizo prisionero, obteniendo su libertad unos meses después mediante rescate. Tomó parte en la campaña que el Almirante de Aragón hizo contra Bommel (1599). Todavía era capitán de caballería en 1606 cuando Espínola le otorgó el gobierno de la plaza de Grol (Groenló), al ser capturada a los holandeses. El defendió la plaza contra Mauricio, que trató de recuperarla. Al año siguiente, estando en Erckelen con sus hombres fue de nuevo sorprendido, esta vez por el conde Enrique de Nassau, que entró la plaza por sorpresa, capturando a Van den Bergh. Una vez más, fue puesto en libertad al poco tiempo.
En 1614 formó parte de la expedición que Espínola dirigió al ducado de Cleves-Juliers y que se apoderó de la plaza de Wesel. Fue nombrado Teniente-general de la Caballería de Flandes (1615) y permaneció en el ducado de Cleves-Juliers hasta 1616, sometiendo algunos emplazamientos fortificados. Desde 1618 ocupó el cargo de gobernador de Gueldres.
En 1620 participa en la campaña de Espínola en el Palatinado. En 1621 se adentró con Espínola en el ducado de Juliers (Jülich), y con un cuerpo de ejército se apoderó de la fortaleza de Rheidt y de otras más, incluida la propia Juliers, tras un asedio de 5 meses (1621-1622). Más tarde, mientras Espínola asediaba Bergen-op-Zoom, Van den Bergh capturó Goch y Papenmutz (1622). En 1624 se adentró en las Provincias Unidas desde Gueldres, cruzando el río Ijssel, y se apoderó del castillo de Brouchorst, abrió fuego sobre Arnhem, y saqueó el castillo de Karnem (Kernhem). Posteriormente capturó las plazas de Cleves y Gennep. En 1625 organizó y guió los convoyes de víveres para las tropas sitiadoras de Breda.
Al año siguiente, atacó por sorpresa, cerca de Vinen, un campamento de caballería holandés al mando del conde Stirum, capturando al conde, a un centenar de sus hombres y 4 banderas. Se le otorgó el cargo de General de la artillería de Flandes, siendo relegado de la provisión de General de la caballería de Flandes, cargo más importante en el escalafón del alto mando y que consideraba le correspondía al ostentar la tenencia de la caballería.


Posteriormente fracasó en socorrer la plaza de Grol (1627), acto por el que se responsabilizó primero al marqués de Campolataro (por un incidente de preeminencia con los españoles, que originó retrasos y que no se atacase un convoy holandés que abasteció a los sitiadores), en segunda instancia a Van den Bergh (por la tardanza en el socorro y como responsable del ejército de operaciones) y, por último, a Espínola (por su inactividad). Finalmente, la Infanta Isabel Clara Eugenia postergó las investigaciones de lo ocurrido para no levantar susceptibilidades entre la nobleza de los Países Bajos.
Tras la marcha de Espínola a España, asumió la jefatura del ejército entre 1628 y 1630. En la campaña de 1629, Van den Bergh se adentró de nuevo en las Provincias Unidas desde Gueldres, para distraer a Federico-Enrique de Orange, que sitiaba a Bois-le-Duc (s'Hertogenbosch). Cruzando el Ijssel otra vez, junto con un ejército auxiliar imperial al mando de Raimondo Montecuccoli, tomaron Amersfoort, plaza que hubo que abandonar poco después, al tomar los holandeses por sorpresa Wesel. Esta vez a Van den Bergh se le acusó de haber realizado la estéril maniobra de distracción en lugar de haber socorrido directamente a Bois-le-Duc.  
Para la campaña de 1631 fue nombrado Maestre de campo general, junto a Carlos Coloma y a Lelio Brancaccio. En 1632, alegando el recelo de los militares castellanos a obedecerle y el haberse visto relegado siempre en los cargos de responsabilidad por personas menos válidas que él, decidió huir a las Provincias Unidas, provocando la defección de algunas guarniciones que también se pasaron al enemigo, y facilitando la entrega casi sin lucha
de Venló y Roermond a los holandeses. Al servicio de las Provincias Unidas de los Países Bajos, Van den Bergh fue gobernador de Gueldres (1632-1637). En la pintura porta la banda de general anudada al brazo y el bastón de mando en una de sus manos. (Anton van Dyck, Museo del Prado)



CAPITAN GENERAL DE CABALLERIA

El Capitán General de la Caballería ostentaba el mando supremo de la toda la caballería del Ejército de Flandes. Al igual que el Maestre de Campo General, se le suponía el tener experiencia militar y ciertas aptitudes castrenses. En determinadas ocasiones podía llegar a tener un mando único de un cuerpo de ejército de operaciones.


Capitán General de la Caballería del Ejército de Flandes (1567-1648)
Año Nombre Notas
1567 Hernando Alvarez de Toledo, Prior de San Juan
1572 Juan de Mendoza Sarmiento (interino)
 + en acción
1574 Alonso de Vargas (interino)
1578 Octavio Gonzaga
1580 Juan Bautista del Monte (interino)
1580 Roberto de Melun, Marqués de Roubaix + en combate
1585 Alfonso Dávalos de Aragón, Marqués del Vasto
1590 Rodrigo de Silva, Duque de Pastrana
1593 Alonso de Idiáquez, Conde de Biandrina Francia 
1597 Francisco de Mendoza, Almirante de Aragón
1602 Luis de Velasco, Conde de Salazar
1626 Diego Mejía de Guzmán, Marqués de Leganés
1631 Conde Juan de Nassau
1635 Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy   Francia 
(hasta 1636)
1638 Felipe de Silva (interino)
1642 Antonio Gómez Dávila y Toledo, Marqués de Velada
1642 Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy Gral. B.d'ordonnance
Francia 
(hasta 1643)
1643 Francisco Fernández de la Cueva, Duque de Alburquerque
1643 Claude Lamoral, Príncipe de Ligne  Gral. B.d'ordonnance
Francia
(hasta 1646)
1644 Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy (interino)
1644 Luis de Benavides Carrillo y Toledo, Marqués de Caracena
1646 Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy  Francia
(hasta 1649)
1646 Claude Lamoral, Príncipe de Ligne (hasta 1659)



CAPITAN GENERAL DE ARTILLERIA

El Capitán General de la Artillería poseía el mando superior de la artillería del Ejército de Flandes. Se le suponía ciertos conocimientos en poliorcética e ingeniería de asedio, así como el despliegue de los trenes de artillería en las batallas y en los cercos de las plazas. También en determinadas ocasiones podía operar de manera independiente con un cuerpo de ejército.


Capitán General de la Artillería del Ejército de Flandes (1567-1648)
Año Nombre Notas
1567 Charles de Brimeu, Conde de Meghem
1572 Jacques de la Cressonière + en combate
1572 Valentín de Pardieu, señor de La Motte (interino)
1573 Louis de Blois, señor de Trélon
1577 Conde Gilles de Berlaymont, señor de Hierges + en combate
1579 Valentín de Pardieu, señor de La Motte
1581 Conde Carlos de Mansfeld
1582 Valentín de Pardieu, señor de La Motte
1585 Conde Carlos de Mansfeld
1590 Valentín de Pardieu, señor de La Motte  + en combate
1595 Philibert de Rye, Barón de Balançon y Conde de Varax  + en combate
1597 Pieter de Henin-Liètard, Conde de Bossu
1598 Luis de Velasco, Conde de Salazar
1602 Charles Bonaventure de Longueval, Conde de Bucquoy
1618 Iñigo de Borja
1622 Diego Mejía de Guzmán, Marqués de Leganés
1626 Conde Enrique van den Bergh
1631 Claude de Rye, Barón de Balançon
1638 Conde Paul-Bernard de Fontaine
1638 Andrea Cantelmo Francia 
(hasta 1640)
1640 Enrique de Alagón y Pimentel, Conde de Fuenclara
1640 Alonso Pérez de Vivero, Conde de Fuensaldaña Francia 
(hasta 1642)
1641 Andrea Cantelmo
1643 Sigismondo Esfrondato, Marqués de Montafia
1643 Alvaro de Melo Francia 
(hasta 1644)
1644 Sigismondo Esfrondato, Marqués de Montafia
1644 Jacques-Nicolás de la Baume, Conde de Saint-Amour Francia
(hasta 1645)
1645 Jacques-Nicolás de la Baume, Conde de Saint-Amour (hasta 1647)
1645 Charles-Albert de Longueval, Conde de Bucquoy Francia 
(hasta 1646)
1646 Esteban de Gamarra y Contreras Francia 
(hasta 1648)
1647 Sigismondo Esfrondato, Marqués de Montafia (hasta 1652)
+ en combate
1648 Jacques-Nicolás de la Baume, Conde de Saint-Amour Francia