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sábado, 16 de septiembre de 2017

La Infantería española que acudió al socorro de Malta, en 1565


Tras la pérdida de Rodas, tomada por los turcos en 1522, el emperador Carlos V cedió a los Caballeros de la Orden de San Juan la ciudad libia de Trípoli y la isla de Malta (1530). Desde entonces fueron conocidos como Caballeros de la Orden de Malta.
Aunque Trípoli fue tomada por los turcos en 1551, durante este tiempo Malta se convirtió en un centro de actividades corsarias en el Mediterráneo contra los turcos, despertando la ira del sultán Solimán, que inició los preparativos para conquistar el enclave corsario.

En mayo de 1565, los turcos desembarcaron en la isla de Malta y la ocuparon fácilmente. Los Caballeros de Malta quedaron refugiados en Mdina (la ciudad antigua y poco defendida por sus antiguas murallas), el pequeño fuerte de San Telmo, el campo fortificado del Burgo y las grandes fortalezas de San Miguel y San Angel. El gran maestre, Jean de La Valette, se aprestó a resistir en todas estas fortificaciones, en espera del socorro de las potencias cristianas europeas.

Los turcos, al mando de Mustafá Bajá, sitiaron el fuerte de San Telmo el 24 de mayo; el cual, tras una enconada resistencia, cayó un mes después. Los pocos defensores que quedaban murieron en el asalto final, o fueron ejecutados por los turcos.
A finales de junio, poco después de la caída de San Telmo, don Juan de Cardona, general de las galeras españolas de Sicilia, desembarcó un pequeño contingente de 600 soldados españoles e italianos, que reforzaron la guarnición de Malta.
Después los turcos atacaron por tierra y mar la fortaleza de San Miguel. Las plazas de San Miguel y el Burgo estuvieron a punto de ceder el 7 de agosto, tras un asalto general. La intervención en persona del gran maestre y de la caballería de Mdina, la cual se lanzó sobre el campamento otomano y desbarató la retaguardia turca, hicieron que el asalto se abortase.
A primeros de septiembre, las bajas del ejército otomano eran enormes, causadas por los repetidos asaltos y por la epidemia que se había extendido por el campamento.

Mientras en Messina se fue concentrando una enorme flota para socorrer Malta. A finales de agosto, García de Toledo, general de la flota de socorro, zarpó de Sicilia rumbo a Malta. Pero la salida fue abortada a la altura de la isla de Gozzo, debido a las inclemencias del tiempo.
Finalmente, el 6 de septiembre la flota zarpó de nuevo, y -en la madrugada del día 7- García de Toledo desembarcaba las tropas del socorro y se retira a Sicilia.
Los turcos, que ya habían empezado a retirarse y a embarcar a sus tropas, lanzan un ataque contra las tropas del socorro, pero son rechazados y perseguidos hasta las galeras de Pialí Bajá, general de la armada otomana, el cual ordena zarpar y abandonar Malta.


La "Colección de documentos inéditos para la Historia de España" contiene una relación de la muestra tomada a la infantería española en los diferentes puertos y poblaciones de Sicilia, donde estaban acantonados (Siracusa, Lentina y Catania), el 10 de agosto de 1565:










Los capitanes del tercio de Nápoles no vienen enumerados; pero a buen seguro, en estas 19 compañías, están incluidas las 6 que de este tercio tomaron parte en la conquista a los turcos del Peñón de Vélez de la Gomera, el año anterior. Baltasar de Collazos, soldado y cronista de la toma a los turcos del Peñón, enumera las compañías del tercio de Nápoles que tomaron parte en la expedición:

"Eran estos soldados seis compañías del tercio de Nápoles y dos de las que vinieron en las galeras de los príncipes, cuyos capitanes eran debajo de la conducta de [Pedro Díez] Carrillo de Quesada, maestre de campo de aquel tercio de Nápoles: don Francisco Çapata, don Hernando de Sahavedra, don Diego Henrríquez Tejeda, don Estevan de Quesada, don Pero Gonçález de Mendoça y Bartholomé de Miranda;"

También en la documentación del sitio de Malta se nombra al capitán Francisco Montesdoca y al capitán Eraso, ambos pertenecientes al tercio de Nápoles.


Estos tres tercios, junto con el tercio de Sicilia, posteriormente serán enviados a los Países Bajos con el duque de Alba, al iniciarse los conflictos que desembocarán en la llamada Guerra de los ochenta años (1568-1648). La mayoría de los capitanes que los forman también estarán en los Países Bajos dos años después, ya sea mandando la misma unidad (la mayoría de ellos) u otra distinta, o incluso encuadrados en otro tercio distinto al que pertenecían durante el socorro de Malta.

Algunos de éstos capitanes terminarán obteniendo renombre y adquiriendo puestos de relevancia en el futuro (como Lope de Figueroa y Alonso de Vargas). Sin embargo, la dureza de la Guerra de Flandes se cobrará un alto tributo, y algunos de ellos dejarán su vida luchando en las lejanas tierras flamencas.


De los capitanes del Tercio de Bracamonte, presentes en el socorro de Malta, se hallarán con Alba, en los Países Bajos, los siguientes:

-El capitán Pedro González de Mendoza, que se distinguió en la campaña de 1568, y en la defensa de Goes (o Tergoes, 1572).
-El capitán Lope de Figueroa, que se distinguió en la batalla de Jemmingen (1568) y posteriormente promocionaría a maestre de campo en las ocasiones de Lepanto (1571) y de nuevo en Flandes (1578).
-El capitán Juan Osorio de Ulloa, quien lideró las operaciones anfibias para tomar las islas zelandesas de Duiveland y Schouwen (1575).
-El capitán Francisco Hernández de Avila, al que encontramos en Flandes como capitán de la guardia de don Fadrique de Toledo, hijo del duque de Alba. Se distinguió en la batalla de Saint-Ghislain (1572), donde un ejército hugonote francés que venía en socorro de Mons fue destrozado, y el señor de Genlis -su general- capturado. En 1576 aparece al mando de la guarnición del castillo de Utrecht, al que puso sitio el conde de Bossu. Tras una empecinada defensa, Hernández de Avila capitula en febrero de 1577.

-El capitán Juan Periche de Cabrera falleció en la batalla de Heiligerlee (1568).
-El capitán Isidro Pacheco aparece en 1572 en la defensa de Goes (o Tergoes), al mando de la guarnición. Posteriormente murió durante las operaciones anfibias de Duiveland y Schouwen.
-El capitán Toribio Zimbrón falleció en el sitio de Haarlem (1572-1573).

De las 3 compañías que vinieron de Messina con García de Toledo, que se indica que pertenecen al tercio de Gonzalo de Bracamonte, también aparecen entre las enviadas a Flandes:

-Así el capitán Beltrán de la Peña fue herido en el asalto a Oudewater (1575).
-El capitán Osorio de Angulo fue herido de dos arcabuzazos en la batalla naval de Bergen-op-Zoom (1574).

-El capitán Marcos de Toledo se distingue en la "encamisada" de Mons (1572), y en 1573 fue muerto en un reconocimiento de las obras de asedio de Haarlem.


De los capitanes del Tercio de Lombardía, presentes en el socorro de Malta, se hallarán con Alba, en los Países Bajos, los siguientes:

-El capitán Camillo Gonzaga, conde de Novellara, que en 1567 le encontramos al mando de una compañía de caballería en la expedición del duque de Alba a los Países Bajos. El 16 de julio de 1568 se encuentra en Breda, donde escribe a su hermano Alfonso. Parece ser que poco después se retiró a Novellara.
-El capitán Andrés de Mesa, que participó en la batalla de Jodoigne (1568) y posteriormente combatiría defendiendo la Galera Real en la batalla de Lepanto.
-El capitán Alonso de Vargas, que aparece en Flandes como capitán "sin cargo", participó en la campaña de 1568 y posteriormente promociona a Teniente-general de la Caballería de Flandes (1572) y a General de la Caballería de Flandes (1574). En 1577, tras la salida de los tercios de los Países Bajos, es designado General de la Caballería de España. En 1591 dirigió el ejército castellano que ocupó Zaragoza para poner fin a los incidentes que se estaban produciendo en favor del secretario Antonio Pérez.

-El capitán Antonio Mújica fallece en la "encamisada" realizada por Julián Romero contra el campamento del príncipe de Orange, durante el sitio de Mons (1572).
-El capitán don Gaspar de Gurrea (o Urrea), que en 1572 aparece guarneciendo Delfshaven (tras ser reconquistada por los españoles), y asiste con su compañía en el asedio de Haarlem, donde muere combatiendo una salida del enemigo (1573).


De los capitanes del Tercio de Nápoles, presentes en el socorro de Malta, se hallarán con Alba, en los Países Bajos, los siguientes:

-Del capitán Francisco Zapata, el sacerdote y cronista de las Ordenes, Francisco Caro de Torres, señala: "Don Francisco Zapata su hermano [de Lope Zapata y Rodrigo Zapata, ambos distinguidos en la Guerra de Flandes], Capitán de infantería, se halló en el ejército del Duque de Alva en el sitio de Mons [1572], y en las demás ocasiones de su tiempo, donde mostró gran valor."
-El capitán Diego Enríquez, que se distinguió en la campaña del año 1568, y posteriormente promocionaría a maestre de campo del tercio de Sicilia acantonado en Italia, distinguiéndose en la batalla de Lepanto.
-El capitán Francisco Montesdoca, que fue gobernador de Maastricht en 1569-1577; y de nuevo en 1579-1580, cuando por segunda vez debe abandonar los Países Bajos con los tercios españoles, en virtud de los acuerdos de la Unión de Arras (1579). Ya no volvería más a Flandes.
-El capitán Martín de Eraso, que se distinguió en la "encamisada" de Mons, asistiendo después con su compañía al sitio de Haarlem. De la dureza de este asedio atestigua don Bernardino de Mendoza, soldado y testigo vista del mismo, el desgaste que sufrió la compañía de Eraso: "aunque no tenía sesenta soldados por estar entonces muy faltas todas las de Españoles."

-El capitán Esteban de Quesada, que murió en 1573 durante el sitio de Haarlem.

-En cuanto al capitán Hernando de Saavedra, el historiador Geoffrey Parker señala que la nómina de su compañía terminaba en 1573 con estas palabras: "Esta compañía se perdió en el armada de Olanda con el conde de Bossu por el mes de octubre de 1573". Por tanto su compañía fue destruida en la batalla naval de Zuider-zee, donde los "mendigos del mar" derrotaron e hicieron prisionero al conde de Bossu, que estaba al mando de la escuadra hispánica.

Otro de los participantes en el socorro de Malta, que también acudirá a los Países Bajos en la expedición del duque de Alba, es Chapín Vitelli: Italiano de origen, ejerció de Maestre de campo general en la conquista del Peñón de Vélez del año anterior, y participó -sin cargo- en el socorro de Malta. Posteriormente es nombrado Maestre de campo general para el ejército enviado a los Países Bajos con el duque de Alba. Allí ejercerá el cargo, resultando herido de un arcabuzazo en una pierna en el sitio de Mons, y participará en todas las acciones que se dieron hasta su muerte en 1575, ocurrida en circunstancias no muy claras.

En cuanto a los Maestres de campo, Sancho de Londoño y Gonzalo de Bracamonte se hallarán con Alba en los Países Bajos. Londoño ya no volverá; tras hacer la campaña de 1568, y ostentar brevemente el gobierno de Maastricht, fallece en 1569 a causa de una enfermedad contraída el año anterior.
A Bracamonte, durante la campaña de 1568, se le disuelve su tercio, debido a los problemas disciplinarios que causaba, así como por la bajas producidas en la derrota de Heiligerlee, y a su actuación en la misma. Tras serle concedido el mando de un tercio de reclutas enviado desde España, fue herido en el sitio de Haarlem, distinguiéndose posteriormente en la batalla de Mook (1574).


Al igual que en la expedición que Alba conduciría a Flandes dos años después, los tercios tienen de media unos 200 soldados por compañía. Sólo el tercio de Nápoles parece tener menos de esa cantidad por compañía.
Mientras el tercio de Lombardía se aproxima por muy poco a las 10 compañías, el de Gonzalo de Bracamonte (futuro tercio de Cerdeña) asciende a 16. Al igual que en 1567, el tercio de Nápoles tiene 19 compañías.




EJERCITO DE DESEMBARCO PARA EL SOCORRO DE MALTA (1565)


General: Alvaro de Sande

Segundo: Ascanio de la Corgna (Corna, o della Cornia)

Efectivos: (8.000 soldados de infantería: siendo unos 6.000 de ellos españoles, unos 1.700 italianos, y                                      unos 500 caballeros y aventureros)


   Tercio español de Nápoles, al mando de Alvaro de Sande
   Tercio español de Lombardía, al mando de Sancho de Londoño
   Tercio español de Córcega (futuro T. de Cerdeña), al mando de Gonzalo de Bracamonte

   Coronelía italiana de Vincenzo Vitelli

  •    Infantería pontificia de Pompeo Colonna
  •    Infantería toscana que trajo Chapín Vitelli, Marqués de Cetona

   Caballeros de Malta voluntarios de Signorino Arborio de Gattinara, Prior de Messina

   Aventureros aristócratas españoles e italianos, al mando de Don Diego de Guzmán

 
Artillería al mando de Pompeo Colonna


Grabado que muestra la operación anfibia, de la flota de García de Toledo, para el desembarco de las tropas en Malta. El ejército de socorro formó en 3 escuadrones (los cuales aparecen representados en el grabado): Uno, con el tercio de Nápoles; otro, con los tercios de Lombardía y de Córcega; y el tercero, con los soldados italianos de Vincenzo Vitelli, y con hasta 500 caballeros aventureros. (Grabado de Matteo Pérez de Alezio)


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NOTA1: La relación de Collazos, sobre la conquista del Peñón de Vélez (1564), de la que fue testigo directo, también enumera las compañías que participaron del tercio de Sicilia y del de Lombardía:

"(...) y cuatro compañías de Sicilia, de que eran capitanes Joan Osorio de Ulloa, don Lope de Figueroa, García de Avila, Beltrán de la Peña; y cuatro compañías del tercio de Lombardía, de que eran capitanes don García Manrique de Ayala, don Diego de Córdova, Joan de Espuche."

NOTA2: Algunas unidades del tercio de Sicilia participaron en el asedio de Malta: En el socorro de Juan de Cardona, a finales de junio, iban 250 españoles del tercio de Sicilia, al mando de su maestre de campo, Melchor de Robles. Posteriormente Robles moriría defendiendo la fortaleza de San Miguel.
En el socorro de García de Toledo, parece que algunas compañías del tercio de Sicilia se agregaron al tercio de Gonzalo de Bracamonte. También parece que las demás compañías del tercio de Sicilia quedaron guarnicionando las plazas hispánicas de retaguardia (La Goleta, Siracusa, Messina...), o embarcadas en las galeras de Sicilia, al mando de Juan de Cardona, durante las operaciones del socorro.
Así, en carta de García de Toledo, general de la armada y virrey de Sicilia, fechada en Malta el 16 de septiembre de 1565, se anunciaba al Rey su determinación de ir a perseguir a la armada otomana, y que estaba detenido en Malta "para embarcar cuatro mil hombres que llevo de los de Nápoles y Sicilia, y procuraré con el ayuda de Dios de seguir la armada del turco (...)"
Por otra parte, algunas relaciones del sitio de Malta, entre ellas la del italiano Francesco Balbi, soldado y testigo vista del asedio, sitúan a Julián Romero -capitán del tercio de Sicilia- entre los destacados en el socorro a Malta. En carta fechada a 19 de octubre de 1565, García de Toledo comunicaba al Rey haber dado el cargo vacante de maestre de campo del Tercio de Sicilia a Julián Romero.

lunes, 19 de junio de 2017

El Ejército expedicionario español del Duque de Alba, enviado a Flandes en 1567


En la entrada anterior se hacía referencia a la expedición del duque de Alba a Flandes en 1567, que inició el llamado "Camino español".

Tras la revuelta declarada en los Países Bajos, Felipe II decide sofocarla mediante el envío de los tercios españoles al mando del duque de Alba. Los cuales, una vez dominada la rebelión, allanarían el camino para una futura visita a los Países Bajos del Rey, que concedería el perdón general.
La gobernadora de los Países Bajos, Margarita de Parma, con los nobles leales del país y varios regimientos valones sofocó el levantamiento, comunicándoselo al rey Felipe II en abril de 1567. Sin embargo Felipe II no dio marcha atrás, incluso ese mismo mes el duque de Alba ya había partido de Aranjuez hacia Cartagena, donde embarcaría con un contingente de soldados levados o reclutados en la Corona de Castilla en las galeras genovesas de Juan Andrea Doria, zarpando rumbo a Génova a finales de abril.
Refiere Bernardino de Mendoza, cronista y militar, que participó en la expedición, que: "En estas galeras se embarcaron en Cartagena quince banderas [compañías] de Infantería Española de Bisoños [novatos], y dos en Tarragona, que eran en todo diecisiete, (...)"
Los reclutas serían enviados a las guarniciones de Italia, para sustituir a las unidades veteranas de españoles acantonadas allí, las cuales formarían el ejército con el que el duque de Alba acudiría a los Países Bajos.

Las distintas unidades se concentraron en Alessandria della Paglia. En Asti, Alba pasó revista al ejército expedicionario compuesto de los tercios veteranos españoles y el 18 de junio emprendió la marcha.
En Saboya pasa por Turín, la capital; cruza Susa y los Alpes por el Mont Cenis (24 de junio), para llegar a Chambéry a finales de mes.
La primera semana de julio entra en el Franco-Condado, donde pasa por Lons-le-Saunier y por Dole, pero no por Besançon, su capital. Comenta Bernardino de Mendoza que en el Franco-Condado se agregaron "las cuatro compañías [de jinetes borgoñones] que su Magestad mandó se levantasen [reclutasen], número de cuatrocientos caballos, (...)"
A finales de julio entran en Lorena, donde el duque de Lorena salió con su corte de Nancy, la capital, a visitar al ejército expedicionario. A primeros de agosto llegan a Thionville, donde Alba es recibido por parte de los nobles flamencos leales. El duque de Alba atraviesa Luxemburgo y, finalmente, el 22 de agosto entra en Bruselas.
La gobernadora Margarita, que se oponía al envío desde España de un ejército extranjero a los Países Bajos, cuando éstos ya se hallaban pacificados, presentó su dimisión.


Pierre de Bourdeille, señor de Brantome, soldado francés que había combatido en el Peñón de Vélez de la Gomera (1564) al servicio de los españoles, describe en sus memorias la apariencia de los soldados españoles de Alba a su paso por Lorena. Se deshace en elogios a los soldados españoles, y su atuendo, con las armas y armaduras doradas y grabadas, que los hacía parecer capitanes. También señala como Alba había dotado una parte de ellos con los grandes mosquetes, en aquel momento una innovación en la infantería, ya que, en principio, antes sólo fueron usados en los asedios:

"(...) d'une petite et gentille troupe de braves et vaillans soldats bien choisis des terzes de Lombardie, de Naples, de Siciles, de Sardaigne, et d'une partie de celuy de la Golette, montant le tout à dix mille hommes de pied, tous vieux et aguerrys soldats, tant bien en poinct d'habillement et d'armes, la pluspart dorées et l'autre gravées, qu'on les prenoit plustost pour capitaines que soldats: et fut luy le premier qui leur donna en main les gros mousquets, (...)"

Brantome se acercó a saludar a sus camaradas de la campaña de Vélez de la Gomera (entre ellos Julián Romero), además de poder ver a los famosos soldados que habían participado en el socorro de Malta (1565):

 "Je les vis alors passans par la Lorraine, et les y allay veoir exprès en poste, tant pour leur renom, qui en resonnoit et relentissoit par tout, que pour y revoir aucuns capitaines et soldats que j'avois veus et cogneus en l'armée que le roy d'Espaigne avoit envoyé à Malthe, (...)"

También describe a las mujeres que acompañaban al ejército, dice de ellas que eran guapas y bravas como princesas:

"Plus, il y avoit quatre cens courtisanes à cheval, belles et braves comme princesses, et huict cens a pied, bien en point aussi."

En su obra "Rodomontades", Brantome indica de los soldados españoles que "van vestidos y ataviados como reyes", y de nuevo elogia a los "soldados viejos" o veteranos de Alba:

"Comme de vray, il n'est pas possible de voir chose si brave comme j'ay veu d'autres fois les vieux soldats des terzes de Naples, de Seicile, de Lombardie, de Sardaigne, voire de la Gollette quand ilz la tenoient."

Y en su obra "Disciplina Militar", el propio Sancho de Londoño -quien mandó el tercio de Lombardía en la expedición de Alba- señala los símbolos de identificación que debían portar los soldados del duque en sus vestiduras, al menos desde 1568, año en que realizó su escrito:

 "Que ningún soldado, ni otra persona, habiendo enemigos en campaña, ande en el ejército sin cruz, o banda roja cosida, so pena de castigo arbitrario, porque no trayendo las cruces o bandas, cosidas pueden andar espías seguramente."


El siguiente documento señala una muestra del ejército expedicionario de Alba. Desde su creación como unidad organizativa militar, el tercio debía tener teóricamente unos 3.000 soldados. Sin embargo, a lo largo de los siglos XVI y XVII, su tamaño irá decreciendo, llegando a varios cientos de soldados por tercio al final del siglo XVII. Así lo atestigua Sancho de Londoño en su "Disciplina Militar":

 "Los tercios aunque fueron instituidos a imitación de las tales legiones [romanas], en pocas cosas se puede comparar a ellas, que el número es la mitad menos, y aunque antiguamente eran tres mil soldados, por la cual se llamaban Tercios, y no Legiones, ya se dicen así, aunque no tengan más de mil hombres, antiguamente había en cada tercio doce compañías, ya en unos hay más, y en otros menos:"

Así, los tercios que Alba condujo a Flandes rondan de media las 10 compañías, aproximándose a los 2.000 soldados por tercio.








General: Fernando Alvarez de Toledo, Duque de Alba

Segundo: Chapín Vitelli, Marqués de Cetona

Efectivos: (Unos 9.000 infantes y 1.000 jinetes)


   Tercio español de Nápoles, al mando de Alonso de Ulloa
   Tercio español de Sicilia, al mando de Julián Romero
   Tercio español de Lombardía, al mando de Sancho de Londoño
   Tercio español de Cerdeña, al mando de Gonzalo de Bracamonte


Caballería al mando de Hernando Alvarez de Toledo, Prior de San Juan


Entrada del duque de Alba en Bruselas. En el grabado se muestra, en primer plano, varias de las unidades de caballería ligera que Alba condujo a Flandes, la gran mayoría de lanceros, menos 2 compañías españolas que eran de arcabuceros montados (Montero y Montañés). En el centro de ellas, el duque de Alba ("Hertzog von Alba"). Arriba, al fondo, vienen mostradas al menos dos unidades de infantería, una de lanceros a caballo y otra de arcabuceros montados. (Grabado de Franz Hogenberg)


_______________________________
NOTA1: Bernardino de Mendoza arroja cifras muy parecidas a las presentadas en el documento:

   T. de Nápoles (19 compañías)-------- 3.230 soldados
   T. de Sicilia (10 compañías)----------- 1.620 soldados
   T. de Lombardía (10 compañías)---- 2.200 soldados
   T. de Cerdeña (10 compañías)-------- 1.728 soldados

   Total Inf. (49 compañías)---------------- 8.780 soldados

   Caballería (12 compañías)-------------- 1.200 soldados


En la expedición figuraban varios italianos: Chapín Vitelli, maestre de campo general; Gabrio Serbelloni (o Gabriel Cervellón), general de la artillería; y Paciotto de Urbino, como ingeniero. Además, la caballería estaba integrada por unidades españolas, italianas y, al menos, una albanesa (Basta).

NOTA2: A partir de la segunda mitad del siglo XVI, tras el final de las guerras de Italia, el destino en la península italiana era muy popular para el recluta español. Pero para el rey era el lugar donde adiestrar sus tropas, a la vez que guardaban sus posesiones en suelo italiano y se creaba una especie de "fuerza de intervención rápida": En las guarniciones de Italia los reclutas se habituaban a la vida militar y al entrenamiento, fogueándose en los frentes del Mediterráneo u otros frentes secundarios de la Monarquía, antes de ser enviados al frente de Flandes, menos popular, donde existía "guerra viva" o contínua. Este sistema de reemplazos de la Monarquía española lo indica Bernardino de Mendoza de los reclutas enviados por Alba a Italia:

"(...) y allí [Génova] de las diecisiete banderas señaló cuatro que se juntaron con las demás del Tercio de Cerdeña, que hicieron la jornada [a Flandes], dejando las trece en los Presidios [guarniciones] de Lombardía."


NOTA3: Bernardino igualmente atestigua la novedad introducida por Alba de incluir mosqueteros en las compañías de infantería:

"En estas banderas mandó el Duque se repartiesen quince mosquetes por compañía, (...) Arma de que no se servía hasta este tiempo la milicia Española, sino en las plazas que el Rey nuestro Señor tiene en Berbería;"