domingo, 29 de junio de 2014

Una "encamisada" de los rebeldes holandeses en la Guerra de Flandes


La "encamisada" era un ataque por sorpresa realizado en la noche, o en las primeras horas del amanecer: un grupo escogido, que podía ascender de unos 50 a unos 2.000 soldados, armados con armas ligeras (como espadas, dagas, pistolas...) realizaban un golpe certero en las posiciones enemigas. Para distinguirse en la oscuridad de la noche, los atacantes solían ponerse sobre sus vestiduras o armaduras una camisola blanca, la cual además de identificar a sus compañeros, tapaba los brillos de la armadura, que pudieran delatar su posición.
Esta camisa blanca con la que se ataviaban los soldados daba el nombre a esta clase de operaciones "encubiertas", pero no siempre era usada una camisa. Bastaría cualquier otro tipo de símbolo -siempre de color blanco- previamente acordado por el ejército atacante, como un trozo de tela blanca anudada al brazo o a la pierna, o un simple trozo de papel cosido a las vestiduras del soldado. Así, el cronista fray Prudencio de Sandoval señalaba de la batalla de Pavía (1525) cómo:

"Siendo ya juntos los escuadrones imperiales encamisados ó empapelados, comenzaron los tudescos [alemanes] poco a poco a caminar, (...)"

Desde los tiempos de las guerras de Italia (1494-1559), las "encamisadas" eran operaciones que todos consideraban propias de los hispánicos. Incluso el término "encamisada" fue adoptado en el lenguaje de otros países. Entre las operaciones de éste tipo más importantes se podrían enumerar:

En las Guerras de Italia (1494-1559) se realizaron varias encamisadas contra el campamento francés, durante el bloqueo de Milán (1523-1524); contra la población de Melzo (1524); contra el campo fortificado francés, durante la batalla de Pavía (1525); contra el campamento francés, durante el cerco de Nápoles (1528); en la batalla de Landriano (1529); y contra las posiciones de los sublevados sieneses y los franceses, durante la defensa de la ciudadela de Siena (1552).

En el transcurso de la Guerra de Esmalcalda (1546-1547) se realizaron varias encamisadas contra el campamento de la Liga Esmalcáldica, en el sitio del campo fortificado imperial de Ingolstadt (1546).

En la Guerra de las Alpujarras (1568-1571) se realizan las encamisadas contra la población de Benahadux (1568), y contra el cuartel del marqués de los Vélez en Berja (1569).
La defensa de los presidios norteafricanos (Orán, La Goleta, Mazalquivir...) fue prolija en "razzias", escaramuzas, batidas y probablemente "encamisadas".

En la Guerra de Flandes o Guerra de los ochenta años (1568-1648), la duración del conflicto hace que se realicen numerosas encamisadas: contra el campamento del príncipe de Orange, durante el sitio de Mons (1572); contra el campamento de Luis de Nassau (1574), contra la ciudad de Amberes (1579), contra el cuartel del conde de Hohenlohe (1592), contra el campo fortificado en torno a Hulst (1596); contra las obras de asedio francesas, durante el sitio de Amiens (1597)... Y ésto sólo por citar algunas de estas operaciones.
También decir que quizá el asalto a la isla de Duiveland (1575) fuera concebido como una "encamisada": La operación anfibia fue realizada por la noche, y los soldados vadearon el mar ataviados con sus camisas. Don Bernardino de Mendoza (cronista, soldado y testigo vista de la guerra de Flandes) comenta, sobre esta operación, que "con lo cual quedó la gente de manera que parecía el ir de encamisada."


Detalle que muestra a los arcabuceros españoles "encamisados" en la batalla de Pavía (1525). Al mando del marqués del Vasto, formaron la vanguardia que asaltó, por la noche, la brecha del campo fortificado francés. (La batalla de Pavía, Ruprecht Heller)


Pudiera ser que este modo de hacer la guerra fuera "exportado" por los españoles a Italia durante las guerras italianas; la guerra de la Reconquista contra los musulmanes fue muy propicia a correrías, rebatos, tomas por sorpresa de plazas y ataques nocturnos. Sin embargo, lo mismo se podría decir de las guerras en la Italia bajo-medieval de los siglos XIV y XV, y ser una costumbre de guerra ya arraigada entre los italianos.

Como hemos visto anteriormente, esta clase de operaciones nocturnas tradicionalmente son consideradas netamente hispánicas, pero también fueron empleadas por los enemigos de la Monarquía hispánica. Así, fray Prudencio de Sandoval menciona una "encamisada" de los florentinos contra el campo imperial en 1530, durante la campaña de Florencia (1529-1530).
En cuanto a la guerra de Flandes, el Cardenal Bentivoglio menciona las salidas nocturnas de los defensores de la ciudad de Haarlem contra el campamento hispánico, durante el sitio de 1572-1573, y las llama literalmente "encamisadas". También Francisco Verdugo, en sus memorias de la guerra de Flandes, menciona una "encamisada" contra su regimiento, que tuvo lugar en 1581. La crónica de Alonso Vázquez, soldado y testigo de esta guerra, refiere una "encamisada" realizada por la guarnición de La Esclusa contra las trincheras hispánicas, en el sitio de 1587.
También se puede decir que, aunque las "encamisadas" fueron populares entre los hispánicos, otros países tendrían adaptada otra modalidad o estrategia para realizar una operación encubierta o ataque nocturno. Así, durante el asedio de San Quintín por el ejército hispánico en 1557, el almirante francés Gaspar de Coligny realizaba salidas por las noches contra las posiciones hispanas: Para ello, los franceses salían lentamente y sin hacer ruido de la ciudad, montados en caballos oscuros, sin ningún brillo en sus ropas, portando espadas embetunadas -para ocultar los reflejos y no ser detectados- y antorchas a las grupas de los caballos, que en el momento del ataque encendían para quemar las posiciones enemigas.


UNA ENCAMISADA DE LOS HOLANDESES EN EL SITIO DE LEYDEN

En octubre de 1573 un ejército hispánico, al mando de Francisco de Valdés, puso sitio a la ciudad de Leyden (actual Leiden). Tras 5 meses de bloqueo, el asedio fue levantado momentáneamente para contrarrestar la invasión que, desde los territorios alemanes, realizó Luis de Nassau, con un ejército reclutado en esas tierras. En mayo de 1574, de nuevo se asedia la ciudad y se toman las posiciones fortificadas de sus contornos.
Una pintura anónima holandesa sobre el asedio de Leyden, posiblemente realizada hacia el comienzo del siglo XVII, parece mostrar una de las salidas de la ciudad contra los españoles. Al comienzo del segundo asedio, se realizaron varias salidas e intentonas contra las obras de asedio. Finalmente, ante las continuas bajas que los holandeses iban teniendo, ya fuera por los combates o por la enfermedad, se determinó que ningún ciudadano saliese de la ciudad.

Muchas de las salidas fueron abortadas por los hispánicos, pero el cuadro muestra claramente una victoria de la milicia de Leyden. Además, todo parece indicar que se trata de una "encamisada". La milicia de la ciudad está plenamente identificada por las prendas civiles, las armas improvisadas, y los trozos de tela blanca anudada a los brazos a modo de símbolo de identificación. Sólo uno parece no llevar el símbolo identificativo y, en cambio, porta una camisa blanca de gran tamaño.



La vestimenta y armas de la milicia de Leyden contrasta con las ricas prendas de los soldados españoles, más marciales y vistosas; además de su armamento, que es más profesional (cascos, arcabuces y espadas).



El cuadro parece conmemorar una de las salidas holandesas que más éxito tuvo durante el sitio de Leyden: En julio de 1574, una galera artillada, al mando de Gerard van der Laen, salió desde la villa; a la vez, tres columnas de las milicias salieron desde diferentes partes de la ciudad. Los holandeses, al mando de Jan van der Does, dieron en una fortificación española, la cual destruyeron, pasando a cuchillo a todos los que hallaron dentro.
Tras la llegada de refuerzos españoles, los holandeses se retiraron a la ciudad, dejando alrededor de 60 muertos españoles. El ataque sorpresa debió de ser por la noche; y, aunque el ataque fue a una fortificación, ésta no aparece representada en el cuadro. En cambio sí aparecen unas trincheras, que los diversos textos mencionan.   


Don Bernardino de Mendoza, que, aparte de diplomático, fue soldado en Flandes y cronista de los hechos allí ocurridos, relata esta operación:

"había de ordinario muy buenas escaramuzas y con pérdida de gente de todas partes, a causa que los de la tierra [los holandeses], aunque no tenían soldados, salían con mucha voluntad a ellas. A los 28 de julio, habiendo reconocido que el capitán Carrion [Lázaro Carrión] del fuerte que tenía a la puerta de la Haya a la Vaddingue [Vlaardingen] había hecho trincheras cerca de Boshuysen [Boshuizen], se resolvieron de ganárselas. Para ejecutarlo salieron con una galera de la villa [Leiden o Leyden] con artillería cubierta de tablones y atronerada [con troneras] y cantidad de mosqueteros dentro, y otros por el ullete, de los cuales la mitad llevaban arcabuces, y los otros saltapantanos [varas de hierro a modo de media pica]. Asimismo salió por la puerta de Reynen Burch [Rijnsburg] con las dos compañías del Gobernador [Dirk van Bronckhorst], que llevaban la vanguardia, otro golpe de vecinos, poniendo sobre el lugar llamado la Sable cantidad de peoneros. En esta manera embistieron la trinchera de Boshuysen por todas partes, siendo de los primeros a ello las compañías del Gobernador, y con tanta furia, que si bien nuestros soldados dispararon toda su arcabucería y mosquetería, no impidió que no se arrimasen a las trincheras. Los rebeldes se pudieron servir con esto de cantidad de garrafas de vidrio que llevaban llenas de pólvora y azufre y cabos de cuerdas encendidas, que arrojaban al reducto donde estaban nuestros soldados, el fuego de los cuales, por quemarse algunos dellos, les hizo desamparar el puesto, que ocupó el enemigo. Tocándose arma en los demás fuertes, acudieron al socorro, embistiendo a los enemigos para echarlos de las trincheras y reducto, que ellos defendieron por un rato, y a la fin le dejaron con pérdida de algunos soldados, como lo hubo de los nuestros, que los metieron a espaldas vueltas en la tierra [en la plaza]."


Como cuenta Bernardino, todos los milicianos portan los "saltapantanos", unas varas para ayudarse en las anegadas tierras de los Países Bajos. Incluso en el cuadro está mostrado como uno de ellos salta un canal ayudándose de esa herramienta.


La galera con la que salieron de Leyden también aparece mostrada, combatiendo, como dice Bernardino, con descargas de artillería y mosquetería contra las posiciones exteriores hispánicas.


Los textos holandeses mencionan como algunos de los españoles pedían clemencia, la cual no recibieron. Acto también reflejado en el cuadro.


Asímismo, también parece mostrarse los efectos de los artefactos explosivos o incendiarios -que menciona Bernardino- en una humareda que queda en el centro de la composición. La humareda muestra pequeños impactos de fuego sobre dos soldados españoles, que caen y se retuercen con la inercia del golpe.


 
El cuadro, en parte, puede ser representativo de la indumentaria de los llamados "mendigos del mar", "gueux de mer" o "watergeuzen"; es decir, los exiliados de los Países Bajos, que formarían el primer núcleo de resistencia contra el dominio español, actuando desde los puertos ingleses y franceses en los que fueron acogidos. Ya que en esta salida, unidos a las milicias de la ciudad, participó un pequeño grupo de ellos (nombrados en los textos y crónicas como "filibusteros" o "aventureros").

En cuanto al asedio de Leyden, el príncipe de Orange organizó una flota de socorro, al mando del almirante Luis Boisot. Se decidió abrir las esclusas y romper los diques, inundando los contornos, para propiciar el acercamiento de la flota zelandesa hacia Leyden. Finalmente, a primeros de octubre, por la noche, la inundación alcanza las obras de asedio de los hispánicos y Francisco de Valdés tiene que abandonarlas, ante el avance de la flota de socorro zelandesa.
El sitio fue muy duro para la población de Leyden: el hambre, la enfermedad y las privaciones se cebaron en ella. Unido a las bajas por combate, se calcula que entre un cuarto y la mitad de la población de la ciudad murió por causa del asedio.

martes, 10 de junio de 2014

El tamaño de los ejércitos de la Guerra de los ochenta años




EJERCITO HISPANICO



El siguiente cuadro muestra la totalidad del Ejército de Flandes, incluyendo los soldados de las guarniciones y los soldados pertenecientes al ejército de campaña. Las revistas del Ejército de Flandes fueron muy rigurosas, sin embargo hay que tomar todas estas cifras con precaución.
El Ejército de Flandes estuvo conformado desde un principio por unidades de infantería española, valona y de mercenarios alemanes; posteriormente -además- servirían unidades de infantería borgoñona, italiana y mercenarios ingleses, escoceses e irlandeses. Tanto las unidades de infantería española como la italiana tenían la consideración de tropas de élite, y en menor medida las unidades de infantería irlandesa y borgoñona.
En cuanto a la caballería, estaba conformada desde el comienzo de la guerra por unidades de caballería ligera española, italiana y de "estradiotes" albaneses, además de las unidades de caballería pesada valona, borgoñona y de "herreruelos" alemanes. Posteriormente se unirían algunas unidades auxiliares de caballería ligera croata.



Tamaño del Ejército español de Flandes (1568-1661)
Año Infantería Caballería Total
1568 122 compañías
y 3.300 soldados
de guarnición
6.000 ------
1571 11.000 2.000 13.000
1572 53.040 14.219 67.259
1573 57.500 4.780 62.280
1574 73.485 12.750 86.235
1575 56.850 2.400 59.250
1576 49.967 1.490 51.457
1578 24.565 3.038 27.603
1580 43.062 2.373 45.435
1582 57.623 3.539 61.162
1588 59.805 3.650 63.455
1591 55.462 6.702 62.164
1607 45.601 4.164 49.765
1608 319 compañías 24 compañías 39.023
1609 13.759 1.500 15.259
1611 12.943 1.718 14.661
1619 25.832 3.378 29.210
1620 37.196 7.004 44.200
1622 338 compañías 56 compañías 62.917
1623 55.207 7.399 62.606
1624 77.821 7.568 85.389
1627 62.525 6.815 69.340
1633 55.610 7.648 63.258
1636 ------ ------ 87.000
1640 76.933 11.347 88.280
1643 63.422 14.095 77.517
1647 53.721 11.737 65.458
1659 1.105 compañías 219 compañías 42.985
1661 25.024 7.984 33.008


En 1568, ante la invasión de los Países Bajos por el Príncipe de Orange, el duque de Alba realizó una leva masiva de infantería valona y contrató mercenarios alemanes para el efecto. Unidos a los españoles que el duque de Alba trajo desde Italia, el Ejército de Flandes ascendería a unos 33.000 efectivos (27.000 de infantería y cerca de 6.000 de caballería).
En los 3 años siguientes la rebelión parece aplacada, no se produce ninguna incidencia, salvo un ataque por parte de los "rebeldes" al fuerte de Lowenstein (1570) y algún motín de las tropas hispánicas. Así, Alba despide a los mercenarios y desmoviliza a gran parte de las unidades valonas, quedando un reducido ejército de 13.000 soldados.
En 1572, ante una nueva invasión de Orange y la rebelión generalizada de las provincias de Holanda y Zelanda, se realizan de nuevo reclutas masivas y el Ejército de Flandes aumenta notablemente. A partir de este año la guerra prácticamente será contínua hasta 1607.
En 1574, el Ejército de Flandes adquiere un nuevo pico en sus efectivos, debido sobre todo para paliar la invasión de los Países Bajos realizada por Luis de Nassau con un ejército reclutado en Alemania.
En 1576 el incendio y saqueo de Amberes hace que cesen las hostilidades y se acuerde la Pacificación de Gante, por la cual todas las tropas extranjeras del Ejército de Flandes debían retirarse de los Países Bajos.
Así, en 1577 el Ejército de Flandes fue desmovilizado: los españoles fueron evacuados a Italia, los mercenarios alemanes fueron licenciados, y los valones pasaron al servicio de los Estados Generales de los Países Bajos.
Reanudadas de nuevo las hostilidades a los 9 meses, se intenta recomponer el Ejército de Flandes: se ordena a los tercios españoles que retornen a los Países Bajos; se recluta alguna nueva unidad de borgoñones y valones (para sustituir las que sirven a los Estados Generales); y se reúne a los mercenarios alemanes que quedaban y no habían sido despedidos, debido a que todavía se les adeudaban pagas. Desde Italia llega con los tercios caballería española e italiana. Con todo, en 1578, el Ejército de Flandes no llega a los 30.000 soldados.

La firma del tratado de Arras (1579) hace que de nuevo las tropas extranjeras debieran de abandonar los Países Bajos: En 1580, por segunda vez en la guerra, los tercios españoles son evacuados hacia Italia, y los regimientos alemanes y borgoñones son licenciados. El gobernador Alejandro Farnesio sólo podía operar con tropas valonas y flamencas.
En 1582, Farnesio consigue que las Provincias obedientes acepten el retorno de las tropas extranjeras, los tercios españoles regresan desde Italia y con ellos los primeros tercios italianos. De esta manera, el Ejército de Flandes aumenta considerablemente.
En 1588, y debido a los preparativos para la invasión de Inglaterra, el Ejército de Flandes es reforzado y aumenta sus efectivos.
Este aumento parece mantenerse en 1591, fecha en la que Felipe II ordena la intervención del Ejército de Flandes en las guerras civiles francesas, y por tanto se tiene que luchar en dos frentes.
Para 1607 el Ejército de Flandes está más disminuído: la duración del conflicto hace que las arcas españolas estén debilitadas, los motines por la falta de pagas se suceden con mucha frecuencia en el ejército. Ambos contendientes -exhaustos por la guerra- acordaron en abril una suspensión de las hostilidades (prorrogada al año siguiente), pudiéndose prescindir así de ciertas unidades del ejército.

Detalle de una pintura mostrando al ejército hispánico en la batalla de Mook (1574). Al frente de los arcabuceros y mosqueteros está representado, casi con toda seguridad, Sancho Dávila: a caballo y portando una banda de general de color rojo. Igual color que la bandera que se encuentra entre los arcabuceros y los piqueros. (Pintura anónima flamenca, Monasterio del Escorial)


En 1609, con la firma de la Tregua de los doce años (1609-1621), el Ejército de Flandes queda reducido a una fuerza de guarnición de unos 15.000 soldados.
En 1619, la implicación de España en la Guerra de los treinta años (1618-1648) hace que se aumenten los efectivos del Ejército de Flandes, tanto para enviar un ejército auxiliar de apoyo al Emperador como para preparar la invasión del Palatinado en el año siguiente.

Para 1622, un año después de finalizar la tregua y comenzar de nuevo las hostilidades con las Provincias Unidas, el Ejército de Flandes ha aumentado al nivel de su indicador medio: unos 60.000 hombres.
Mientras que 1624 denota el esfuerzo realizado para reforzar el Ejército de Flandes en vías de realizar la ofensiva sobre Breda.
En 1635, Francia declara la guerra a España, y el Ejército de Flandes tiene que combatir de nuevo en dos frentes. La nueva situación hace que, para 1640, el Ejército de Flandes aumente a su pico máximo. Pero a partir de este año, los conflictos peninsulares de España con catalanes y portugueses, y el cierre por holandeses y franceses de las rutas militares por las cuales se reforzaba al Ejército de Flandes, hacen que cada vez sea más difícil el enviar nuevos destacamentos, y los que se enviaban eran de poca entidad. Por esta causa, en los años siguientes el Ejército de Flandes disminuye paulatinamente.
En 1648 finaliza la guerra con las Provincias Unidas, pero la guerra con Francia continuará una década más. Tras finalizar la guerra en 1659, el Ejército de Flandes queda reducido considerablemente. Permaneciendo un pequeño ejército para guarnecer los Países Bajos, y movilizando algunas de las unidades hacia el frente extremeño para tratar de dar un vuelco a la Guerra de la Restauración portuguesa, desfavorable hasta ese momento a los intereses de España.



EJERCITO NEERLANDES



El cuadro muestra la totalidad del Ejército de las Provincias Unidas de los Países Bajos, incluyendo los soldados de las guarniciones y los soldados del ejército de operaciones. Algunas de las revistas son muy precisas, en cambio otras de ellas son una aproximación general.
El ejército de invasión del Príncipe de Orange, en los años 1568 y 1572, estuvo formado principalmente por mercenarios alemanes, unidos a hugonotes franceses, exiliados valones y neerlandeses, y, en 1572, aparecen las primeras unidades de voluntarios y mercenarios ingleses. A partir de 1573, el ejército del Príncipe de Orange estuvo compuesto por unidades de infantería neerlandesa, valona y frisona, así como mercenarios ingleses, escoceses, franceses y -cada vez en menor medida- alemanes. Las unidades mercenarias inglesa, escocesa y francesa fueron consideradas tropas de élite.
En cuanto a la caballería, tanto ligera como pesada, tuvo la misma variedad "nacional" que la infantería. Así, en 1581, la muestra de 950 jinetes señalaba unidades neerlandesas, valonas, inglesas y alemanas. 



Tamaño del Ejército de las Provincias Unidas (1568-1661)
Año Infantería Caballería Total
1573 100 compañías 9 compañías ------
1574 105 compañías 2 compañías ------
1575 61 compañías 1 compañía ------
1576 155 compañías 6.025 ------
1577 79 compañías 900 ------
1578 44 compañías 30 compañías ------
1579 100 compañías 2.750 ------
1581 112 compañías 950 ------
1584 80 compañías 10 compañías ------
1585 ------ ------ 32.500
1586 ------ ------ 21.000
a 39.000
1587 ------ ------ 25.000
1588 ------ ------ 21.000
1595 ------ ------ 30.000
1598 ------ ------ 34.000
1601 ------ ------ 36.000
1602 ------ ------ 31.000
1605 ------ ------ 48.000
1607 ------ ------ 62.000
1608 ------ ------ 47.000
1609 26.000 3.000 29.000
1621 ------ ------ 48.000
a 52.000
1623 ------ ------ 60.250
1624-
1625
------ ------ 80.725
1626 ------ ------ 55.000
a 67.500
1627 ------ ------ 65.000
1629 ------ ------ 77.000
1635 ------ ------ 79.135
1636 ------ ------ 75.000
1642 ------ ------ más de
70.000
1643 53.480 6.950 60.430
1647 ------
(propuestos
34.550)
------
(propuestos
4.250)
60.000
(propuestos
38.800)
1648 30.790 4.340 35.130
1650 26.250 3.000 29.250
1661 21.790 2.605 24.395


Incialmente el ejército del Príncipe de Orange era numéricamente algo menos de la mitad del tamaño del Ejército de Flandes. En 1568, los 3 ejércitos de invasión de Guillermo de Orange totalizarían más de 30.000 hombres. Pero en los siguientes 16 años de la guerra, el tamaño del ejército abarcaría de unos 15.000 a más de 20.000 soldados.
En 1574, un nuevo ejército de invasión, de unos 9.000 soldados reclutados en Alemania y al mando de Luis de Nassau, que debería de unirse al ejército principal, fue deshecho en la batalla de Mook.
Tras la Pacificación de Gante (1576), el ejército de los Estados Generales de los Países Bajos pasa a tener un importante aporte de soldados valones, al pasar a su servicio gran parte de los regimientos valones que servían a los españoles.
En 1578, tras la batalla de Gembloux, los Estados Generales tuvieron que levantar un nuevo ejército. Así, en julio consiguieron reunir 44 compañías de infantería, a las que se sumaría un ejército francés auxiliar enviado por el Duque de Anjou y un ejército mercenario alemán reclutado con subsidios de la Reina de Inglaterra.
De 1581 a 1583 opera al servicio de los Estados Generales un ejército auxiliar francés al mando del Duque de Anjou, incrementando notablemente los efectivos del ejército del Príncipe de Orange.
En 1585, la reina de Inglaterra acaba con una política de "neutralidad" en el conflicto de los Países Bajos para pasar a declarar abiertamente la guerra a España, con el envío de ayuda financiera y de un ejército auxiliar a los rebeldes holandeses. La ayuda militar auxiliar inglesa continuará hasta 1604, año de la firma de la paz en Londres entre Inglaterra y España.
En 1588 se decidió reducir el ejército a las posibilidades económicas reales que las Provincias Unidas eran capaces de mantener: Así se pasó de 29.760 soldados existentes en diciembre de 1586, a unos 20.500 en 1588.
Sin embargo, a partir de este año, el ejército neerlandés aumenta progresivamente de año en año. Para 1607 el Ejército de las Provincias Unidas tenía más de 50.000 efectivos; igualando, incluso superando, al Ejército de Flandes. En 1609, tras la firma de la Tregua de los doce años, el ejército queda reducido a una fuerza de 29.000 hombres.

Detalle del mismo cuadro de la batalla de Mook (1574), representando al ejército holandés. Arcabuceros y mosqueteros en primer término, el alférez ("vaandrig") portando la bandera y con una banda de color naranja, y los piqueros detrás. Estos últimos, representados con largas barbas, posiblemente sean mercenarios alemanes o "lansquenetes". Los lansquenetes alemanes son mostrados, en las pinturas y grabados de la segunda mitad del siglo XVI, con luengas barbas en su apariencia. La bandera muestra una "banda" negra sobre un campo azul con estrellas doradas. (Pintura anónima flamenca, Monasterio del Escorial)


Tras la reanudación de las hostilidades en 1621, el Ejército de las Provincias Unidas aumenta progresivamente cada año, llegando a equipararse a los efectivos del Ejército de Flandes.
A partir de 1624 el ejército se incrementa notablemente, gracias al aporte de un enorme contingente auxiliar inglés, enviado desde las islas tras la declaración de guerra a España por Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia.
En 1629 el Ejército de las Provincias Unidas alcanzaría su pico máximo, al tener más de 100.000 soldados "sobre el papel", siendo unos 80.000 efectivos en la realidad.
En 1630 se firma la paz entre Inglaterra y España, cesando la ayuda auxiliar recibida desde las Islas Británicas. A partir de este año el ejército neerlandés desciende hasta alcanzar los 60.000 hombres de media, el mismo indicador medio que su adversario. 
Para 1647, el enorme costo del ejército, unido al languidecimiento de la guerra y las conversaciones de paz, hizo que Federico-Enrique de Orange, poco antes de su muerte, instase a los Estados Generales a reducir el tamaño del ejército a unos 39.000 hombres. Con el fín de la guerra en 1648, el ejército quedó reducido a una fuerza de guarnición de 29.000 soldados.

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El siguiente cuadro muestra la evolución del tamaño del ejército de operaciones de las Provincias Unidas. Hasta el año 1605, corresponde a muestras exactas del ejército. A partir de este año las muestras no son tan precisas y se trata más de una estimación general.
Las muestras están realizadas en distintas fechas. Hay que señalar que las muestras son representativas en función del mes de campaña en el cual eran hechas; no es lo mismo realizar el muestreo del ejército al comienzo, a la mitad, o al final de la campaña: Así, como ejemplo extremo, una muestra que en junio de 1605 totalizaba 23.400 hombres, en agosto tan sólo reunía 12.203 soldados. En este caso un desgaste muy alto (48%), casi la mitad del ejército, en el cual se incluirían bajas por combate, enfermedad, deserción, heridos e incapacitados por diversos motivos.



Ejército de operaciones de las Provincias Unidas (1568-1648)
Año Infantería Caballería Total
1568 18.000 4.000 alemanes
y 12 compañías
francesas
------
1572 8.256 6.508 14.764
1586 ------ ------ 6.600
1591 6.945 1.535 8.480
1592 5.875 1.500 7.375
1593 7.250 700 7.950
1594 9.550 1.872 11.422
1595 ------ ------ 7.800
1597 6.000 1.420 7.420
1598 6.649 1.767 8.416
1599 10.625 2.315 12.940
1600 10.000 1.200 11.200
1602 18.842 5.422 24.264
1603 8.000 2.800 10.800
1604 15.793 1.899 17.692
1605 20.000 3.400 23.400
1606 8.400 ------ ------
1610 48 compañías ------ ------
1614 14.000
(146 compañías)
4.000 18.000
1629 24.000 4.000 28.000
1632 24.000
(15 regimientos)
4.400 28.400
1634 12.000 3.000 15.000
1635 ------ ------ 20.000
1637 21.000
(246 compañías)
3.000 24.000
1640 21.000 4.600 25.600
1641 15.000 4.500 19.500
1642 14.500 5.000 19.500
1644 15.000 4.500 19.500
1645 24.000 5.500 29.500
1646 21.000 ------ ------


En los años 1568 y 1572 sólo se muestra los dos ejércitos, constituídos por mercenarios alemanes, con los cuales invadió Guillermo de Orange los Países Bajos, no quedan mostrados otros ejércitos de invasión más pequeños que existieron en ese mismo momento.
Los años 1610 y 1614, en los cuales era efectiva la Tregua de los doce años, se muestra el ejército de campaña enviado por las Provincias Unidas al conflicto desatado por la sucesión del Ducado de Cleves-Juliers (1609-1614).
En líneas generales el cuadro muestra un aumento paulatino cada año del ejército de campaña de las Provincias Unidas. Alcanza un pico máximo en los años 1629 y 1632. En 1635, con la declaración de guerra de Francia a España, las Provincias Unidas pueden relajarse y su ejército de operaciones desciende levemente en los siguientes años a los 20.000 efectivos de media.

_______________________________
NOTA1: En el Ejército de Flandes una compañía "base" tenía 200 soldados; una compañía española tenía 250 soldados hasta 1636, después fue reducida a 200 hombres; una compañía de mercenarios alemanes tenía 300 soldados. Las compañías de caballería tenían de 50 a 100 hombres cada una. El tamaño de las compañías es teórico o "sobre el papel", siendo la realidad bien distinta y estando las compañías más menguadas. Una compañía "base" tendría entre 100 y 150 soldados en la realidad, siendo incluso más reducidas por la mitad del siglo XVII.

NOTA2: En el Ejército de las Provincias Unidas una compañía "base" tenía 150 soldados; una compañía de mercenarios alemanes tenía 300 soldados; las compañías inglesas y escocesas tenían cada una 200 soldados; las compañías valonas, que sirvieron en el período de 1577-78, tenían 200 soldados cada una. Desde el año 1600 la compañía "básica" holandesa pasó a tener 113 soldados. Las compañías de caballería tenían alrededor de 100 hombres. Al igual que antes, esto sería el tamaño teórico de las compañías, en la realidad las compañías estarían por debajo de su tamaño ideal.

martes, 11 de febrero de 2014

Nota de corrección de la Entrada anterior


En la entrada anterior señalé que los regimientos borgoñones fueron organizados en tercios en 1598, siguiendo lo anotado en el magnífico libro de Geoffrey Parker "El ejército de Flandes y el Camino Español 1567-1659". Sin embargo, esto induce a error, y los regimientos borgoñones fueron organizados en tercios en 1602, al igual que los valones.

La decisión fue propuesta al rey Felipe III por el Archiduque Alberto de Austria, gobernador y soberano de los Países Bajos españoles. Y era un intento de unificar todo el Ejército de Flandes en un mismo formato organizativo, y que las demás "naciones" de los Estados patrimoniales de la Monarquía española tuvieran las mismas atribuciones y ventajas que tenían los españoles, y de las que ya gozaban las unidades italianas del Ejército de Flandes. En carta escrita por el Archiduque Alberto al rey de España, en marzo de 1602, se solicitaba:

"(...) y mudándose los valones de regimientos a tercios es tanto más necesario el hacerse con los borgoñones, siendo los mismos los beneficios que dello redundan, en que interesa aún menos la hacienda de V. M., a quien suplico tenga por bien que se ponga al mismo pie de los españoles, (...)"

La confusión de señalar 1598 como el año en que los borgoñones pasaron a organizarse en tercios, viene dada en que, de alguna manera, los borgoñones ya gozaban del mismo "pie" de tercio que los españoles e italianos; es decir, a efectos prácticos tenían la misma organización y sueldo que los "tercios", pero a efectos nominativos se seguían denominando "regimientos".

Así todas las unidades pertenecientes a los territorios patrimoniales de la Monarquía española quedaron encuadradas en tercios en 1602: los españoles y los italianos, que siempre estuvieron organizados en tercios; y los valones y los borgoñones, que pasaron a organizarse en tercios ese mismo año.
En cuanto a las unidades mercenarias de la Monarquía española, los regimientos irlandeses, ingleses y escoceses pasarían también a organizarse en tercios a partir de 1602. Mientras que los mercenarios alemanes siempre se organizaron en regimientos.

Al comenzar el siglo XVIII, con la llegada de la dinastía Borbónica a España, y la Ordenanza promulgada en 1704, todas las unidades de la Monarquía española -tanto las de los territorios patrimoniales, como las propiamente "mercenarias"- pasarían a estar organizadas en regimientos, mandados por coroneles, siguiendo el modelo organizativo del ejército francés. Así, el rey Felipe V indicaba en la Ordenanza del año 1704 que:

"Toda la Infantería se forme en Regimientos, y cada uno se compondrá de doce Compañías inclusa una de Granaderos; en cada Compañía, un Capitán, un Teniente, un Lugar-Teniente, dos Sargentos, tres Cabos de escuadra, (...) de forma, que cada Compañía se componga de cincuenta hombres, y tres Oficiales superiores, que serán el Coronel, Teniente Coronel, y Sargento Mayor (...)"

domingo, 2 de febrero de 2014

Oficialidad del Ejército auxiliar hispánico del Conde de Hennin, enviado a Bohemia en 1619


Al comenzar la guerra de los 30 años, el Emperador del Sacro Imperio Germánico requirió la ayuda de España. Así, en 1619, el rey de España reclutó un ejército de auxilio en las provincias "valonas" (o franco-parlantes) de los Países Bajos Españoles: Los cuadros de la oficialidad fueron sacados de los tercios valones del Ejército de Flandes, es de suponer que algunos de los soldados también. Sin embargo, para completar la gran masa de soldadesca, se asignó una patente a cada capitán para que reclutara su compañía en las provincias valonas de Artois, Namur, Hainaut, Cambrésis y el Brabante-valón; y en menor medida en las provincias flamencas (neerlandoparlantes) de Limburgo y Luxemburgo, así como en la ciudad de Courtray.

Se reclutaron dos tercios de infantería, uno al mando del Conde de Hennin y otro reclutado para el Conde de Bucquoy, el cual se hallaba desde 1618 en Bohemia al servicio del Emperador, con el grado de "Feldmarschall", al mando de todo el ejército imperial.
Aunque estas unidades eran de nueva recluta, se podían considerar veteranas; tanto por ser muchos de sus oficiales curtidos en el oficio, como por la soldadesca reclutada en las provincias, que al reinar en esos momentos en los Países Bajos Españoles la Tregua de los doce años (1609-1621) con las Provincias Unidas, hizo que muchos "antiguos" soldados valones -desmovilizados por la tregua- acudieran al batir de los "tambores de recluta" para alistarse.  
En abril, salió de Luxemburgo el ejército auxiliar hispánico, el cual totalizaba 6.000 infantes y 1.000 jinetes. A finales de julio conectaron con el ejército imperial de Bucquoy. Allí, más tarde, se uniría un segundo contingente auxiliar hispánico (formado por el tercio valón de Guillermo Verdugo y el tercio napolitano de Carlos Spinelli), que fue ordenado acudir desde Italia al frente de Bohemia.

La enorme cantidad de bajas entre su oficialidad, incluidos los propios maestres de campo, denota su participación en prácticamente todos los combates que se dieron en las campañas de Bohemia, de 1619 a 1621; además señala el carácter de "fuerzas de choque" que tuvieron, al estimarse la veteranía de sus mandos y algunos de sus soldados, combatiendo en la vanguardia tanto en las batallas como en los asedios:
Participaron en el sitio de Bechyne, el asalto de Písek, y los combates por el cruce del Danubio y la defensa de Viena (1619); los combates de Langenlois y de Sitzendorf, las capturas de Hoorn (Horn) y de Prachatice, el segundo asalto y saqueo de Písek, el sitio del campo fortificado de Rakonitz y la batalla de la Montaña Blanca (1620); los sitios de Pressburg y de Neuhäusel, y la defensa de Pressburg frente a Gabriel Bethlen (1621).

 Detalle de un cuadro de Pieter Snayers sobre el sitio de Hoorn (Horn, en la Baja Austria): El 13 Septiembre de 1620, el ejército imperial puso sitio a la ciudad, que se entregó tras un breve y nutrido intercambio de cañonazos. En el centro del detalle se muestra un regimiento imperial; las banderas de las compañías del regimiento portan la cruz de Borgoña sobre el Aguila Imperial, el color del fondo varía, para diferenciarse entre


En 1622, tras la firma del tratado de Nikolsburg entre el Sacro Imperio Germánico y Gabriel Bethlen, el Emperador Fernando II permitió al ejército auxiliar hispánico de Bohemia, al mando del maestre de campo general napolitano Tomás Caracciolo, retirarse al frente occidental alemán y juntarse con el ejército hispánico del Palatinado, al mando de Gonzalo Fernández de Córdoba.


EL ESTADO MAYOR DEL TERCIO

La unidad de infantería española en los siglos XVI y XVII era el "Tercio"; un tercio, a su vez, estaba formado por compañías de infantería, y al mando de cada compañía de infantería se encontraba el Capitán.
El Maestre de campo era quien mandaba el tercio, quién además ostentaba el mando directo de la primera compañía de infantería del tercio. El segundo en el mando del tercio era el Sargento-mayor, quién obtenía el mando directo del tercio en caso de ausencia o incapacidad del Maestre de campo.
Por otra parte, cada compañía de infantería tenía un cuadro de mando similar: El Capitán tiene el mando de la compañía, y el Sargento era el segundo en el mando de la compañía. Le seguía el Alférez, quién portaba la bandera; el Tambor, quién transmitía las órdenes con los toques de tambor señalados al efecto; el Cirujano, que solía ser el "barbero", y, por último, el Capellán de la compañía, encargado de confesar, dar apoyo espiritual a los soldados, y dar la extremaunción.

Las unidades del ejército auxiliar hispánico del Conde de Hennin indistintamente vienen referidas en los textos contemporáneos tanto como tercios, o como regimientos; y lo mismo ocurre con los oficiales: Por ejemplo, algunas veces un mismo oficial viene referido como Sargento-mayor y otras como Teniente-coronel. Esta confusión se debe a que las unidades auxiliares hispánicas quedaron encuadradas en la estructura militar del Sacro Imperio, la cual contaba con los regimientos como unidad militar.
El "Regimiento" era la unidad de infantería por excelencia de los ejércitos europeos, y, en líneas generales, tenía la misma equivalencia al "Tercio". Así un regimiento estaba mandado por un Coronel, quién además tenía el mando directo de la primera compañía del regimiento ("compañía coronela").
El segundo en el mando del regimiento era el Teniente-coronel, el equivalente al Sargento-mayor. El regimiento estaba dividido en compañías de infantería, cada una al mando de un Capitán; un Teniente-capitán, como su segundo; siguiéndole después el Abanderado, el Tambor, el Cirujano y el Capellán.

En el Ejército hispánico, las unidades de infantería propiamente "españolas" y las italianas siempre estuvieron organizadas en tercios; sin embargo, las demás unidades "de las naciones", o extranjeras, se organizaron en un principio en regimientos. En 1598, los regimientos borgoñones pasaron a organizarse en tercios, y, en 1602, así lo harían los regimientos valones. Entre estas dos fechas, las unidades británicas también pasarían a organizarse en tercios. Las unidades mercenarias alemanas siempre estuvieron organizadas en regimientos. Finalmente, ya en el siglo XVIII, con la Ordenanza de 1704, se estableció que toda la infantería de la Monarquía de España se organizara en regimientos.


Organización de la Infantería de los principales países europeos (s. XVI-XVII)
España Provincias Unidas de los Países Bajos Francia Sacro Imperio Germánico Suecia Inglaterra y Escocia
Tercio Regiment Régiment Regiment Regemente Regiment
Maestre de campo Kolonel Mestre de camp o Maítre de camp (Colonel desde 1661) Oberst Överste Colonel
Sargento-mayor Luitenant-kolonel Sergent-major Oberst-leutnant Överste-löjtnant Lieutenant-Colonel
Ayudante del Sargento-mayor Majoor Aides-majors Oberst-wachtmeister Major Major
Capitán Kapitein Capitaine Hauptmann Kapten Captain




ESTADO MAYOR DEL EJERCITO AUXILIAR HISPANICO DEL CONDE DE HENNIN



Tercio de Hennin (o Henin)

Maestre de campo: Alexandre de Bournonville, conde de Hennin-Liétard (herido de gravedad en 1619 durante el                                 sitio de Písek)

Sargento-mayor: Hubert des Mares

Ayudantes del Sargento-mayor: Henri van den Hoen y Charles Stassin, señor de Everlanges

El tercio se componía de 15 compañías, al mando de los siguientes Capitanes:

   Compañía del maestre de campo, mandada por él mismo
   Christophe de Bonnours
   Louis de Assignies (muerto en 1621 durante una salida defendiendo Pressburg)
   Antoine de L'Estaing, señor de Sablon
   Ferdinand d'Andelot, caballero de Malta
   Adrien de Voocht
   François Dormael (transferido al tercio de Bucquoy, murió en 1620 en la batalla de la Montaña Blanca)
   Charles Postel
   Antonio de Catriz
   Guillermo de Loquenghien
   François du Chastel, vizconde d'Emmerin (transferido a la caballería de Gaucher, murió en 1622 en la batalla de    Fleurus)
   Ferdinand de Ghistelles
   Albert de Gavre, barón de Ugies (hermano del barón d'Inchy)
   François de Hallwin, señor de Voxvrye
   Jean de Blasere

Cirujano-mayor: Charles Grietens

Capellán-mayor: Jean Nys

Tambor-mayor: Jean Obertin


Tercio de Bucquoy

Maestre de campo: Charles Bonaventure de Longueval, conde de Bucquoy (muerto en 1621 en una escaramuza                                 durante el sitio de Neuhäusel)

Sargento-mayor: Claude de Miraumont (muerto en 1620 en una escaramuza cerca de Eggenburg, fue                              enterrado en Krems)

Ayudantes del Sargento-mayor: Ferdinand van Etten y Jean Guyard

El tercio se componía de 15 compañías, al mando de los siguientes Capitanes:

   Compañía del maestre de campo, mandada por él mismo
   Gilles de Martigny, señor de Villers-Poterie (muerto en 1620 en la batalla de la Montaña Blanca)
   Eustache de Arlois
   Jean de Harchies (muerto en 1621 durante una salida defendiendo Pressburg)
   Philippe de Martigny (hermano de Gilles, fue transferido al tercio de Hennin)
   Fernando de Robles (nieto de Gaspar de Robles, fue transferido a la caballería)
   Jean de Houchin, señor de Hueringhen
   Pierre de Berghes-Saint Winnoc, señor de Nomain
   Jean de Bruyr
   Henri de Haere, señor de Noiremont (muerto en 1619 en un combate por el cruce del Danubio)
   Pierre de la Fosse
   Charles Boulin
   François Richardot, señor de Mers
   Simon de Hey
   Théodore de Allamont

Cirujano-mayor: George Crepu

Capellán-mayor: François Blindel

Tambor-mayor: Guillaume del Heppe

En 1620, al quedar vacante en el puesto de Sargento-mayor del tercio de Bucquoy, se promocionó al mismo a Jacques de Haynin, ayudante del Sargento mayor en el tercio de Verdugo. 


Carlos Bonaventura de Longueval (Charles Bonaventure de Longueval): Valón de origen, en su juventud fue Capitán de una compañía ordinaria de infantería valona. En 1595, sirvió en el Ejército de Flandes como Maestre de campo de un tercio de infantería valona: Participa en la toma de Doullens (1595); en los sitios de Calais y Ardres (1596); socorro de Amiens (1597); capturas de Orsoy, Rheinberg, Rees y Emmerich (1598); como gobernador de Emmerich, fue hecho prisionero en una emboscada, y puesto en libertad previo pago de un rescate (1599). Posteriormente, fue herido de gravedad en la batalla de las Dunas (1600).  Participó en el asedio de Ostende (1601-1604), promocionando a Capitán General de la Artillería de Flandes (1603). Con este cargo participa en la captura de Kaiserwert y de Wachtendonck (1605); los sitios de Lochum, Grol (Groenlo) y Rheinberg, y el socorro de Grol (1606)
 Investido caballero de la Orden del Toisón (1613); con la Tregua de los 12 años en Flandes (1609-1621), entra al servicio del Sacro Imperio Germánico, como "Feld-Marschall" del ejército imperial (1614), empleo que se hace efectivo en 1618. En las campañas de Bohemia, destruye al ejército mercenario del Conde de Mansfeld en la batalla de Záblat (1619). Aunque es herido en los combates en torno al campo fortificado de Rakonitz, participa, días después, en la batalla de la Montaña Blanca (1620).  En un reconocimiento de caballería, durante el sitio de Neühausel (actual Érsekújvár, 1621), se trabó una escaramuza, en la que recibió 17 heridas, muriendo en el mismo campo de batalla. Su cuerpo fue trasladado a Viena, donde fue enterrado con todos los honores.


Regimiento de caballos-corazas de Gaucher (o Gauchier)

Coronel: Jean Varods de Gaucher

El regimiento de caballería se componía de 10 compañías, al mando de los siguientes Capitanes:

   Compañía coronela del propio Gaucher
   Pierre-Ernest de Gavre, barón d'Inchy
   Adronique de Fiennes, señor de Biemègue (murió en 1620 de las heridas recibidas en el combate de Sitzendorf)
   Jean de Isenburg (hermano del Conde Ernesto de Isenburg)
   Jean de Merode, barón de Petersheim (muerto en 1620 en la batalla de la Montaña Blanca)
   Jean Fauche, señor de Nosay (muerto en 1620 en la batalla de la Montaña Blanca)
   Thierry Lejeune (muerto en 1622 en la batalla de Fleurus)
   Henri de Melun, vizconde de Gante
   Jean Finoy
   Jacques du Plin


lunes, 23 de diciembre de 2013

Banderas del ejército palatino-bohemio de Federico V, Conde del Palatinado



Estandarte de caballería del Palatinado




Estandarte de caballería de Bohemia




Estandarte del Regimiento de coraceros de Ernesto de Mansfeld






1, 2 y 3- Banderas de infantería de las milicias del Palatinado y de Bohemia


lunes, 16 de diciembre de 2013

Uniformes de la batalla de la Montaña Blanca


Tradicionalmente se considera que Gustavo Adolfo de Suecia fue el introductor de los uniformes regimentales en la guerra de los 30 años, al ser nombrados algunos de sus regimientos por colores (regimiento "azul", "amarillo", "rojo", "verde"...). Sin embargo, algunos historiadores piensan que el nombre de cada regimiento haría referencia al color de sus banderas (las cuales sí son conocidas), en lugar de referirse al color de la indumentaria de los soldados. También se conocen los casos de regimientos divididos por colores en los ejércitos protestantes de Ernesto de Mansfeld y de Cristián IV de Dinamarca. Pero muy poco es conocido acerca de la uniformidad en el bando imperial y bávaro.

Según era costumbre en la Edad Moderna, y como muestra la obra documental y pictórica de esa época, cada soldado vestía como quería (y como buenamente podía). No había reglamentación específica para la uniformidad de un ejército, limitándose únicamente a los distintos simbolos identificativos que debían portar en campaña (iconografía específica en las banderas; bandas y plumas de un determinado color etc.).

Sin embargo, una serie de 4 pinturas, ubicadas en Santa María della Vittoria (Roma), que recoge diferentes fases de la batalla de la Montaña blanca (1620), muestra una cierta uniformidad en el ejército coaligado imperial de Bucquoy y de la Liga Católica de Tilly. Las pinturas son atribuídas a Snayers, pero su autoría no queda clara, incluso en el número de autores.
La obra no sólo presenta colores regimentales; además, algunos de los regimientos muestran en lo que parece un "capotillo" o una "sobrevesta" (casaca de mosquetero) cruces de Borgoña o de San Andrés. Los imperiales utilizaban en sus banderas la cruz de Borgoña; los bávaros de la Liga Católica acabaron incorporándola en las suyas, y en la batalla participaron unidades auxiliares hispánicas, las cuales también utilizaban la cruz de Borgoña como símbolo.

También ocurre que, en al menos dos de los regimientos representados, parece coincidir el color del "capotillo" o la "sobrevesta" de los soldados con el de las banderas que portan. Las bandas, fajas y plumas de los oficiales son de color rojo (imperiales y auxiliares hispánicos), azul y amarillo (bávaros de la Liga Católica).
En el caso del ejército protestante de Federico V del Palatinado -formado por checos (bohemios, silesios y moravos), alemanes y caballería transilvana- algunos de sus regimientos son mostrados con colores, con las bandas, fajas y plumas de los oficiales de color naranja y verde oscuro (o negro).


Soldados bávaros de la Liga Católica, portan cruces blancas de San Andrés en las "sobrevestas". (1ª Fase)


Regimiento "gris" y regimiento "rojo", ambos de la Liga Católica. (3ª Fase)


Regimiento lorenés de Floreinville con "capotillos" o "sobrevestas" amarillas, al lado del regimiento bávaro de Bauer, de azul. (2ª Fase)


Regimiento "azul" bávaro de la Liga Católica. (1ª Fase)


Regimiento bávaro con la cruz de Borgoña blanca en la "sobrevesta", arriba regimiento "amarillo" de la Liga Católica. (3ª Fase)


Regimientos imperiales, el de la derecha porta cruces de Borgoña negras sobre el "capotillo" o la "sobrevesta". (4ª Fase)



En la obra pictórica de la guerra de los 30 años, no suele aparecer ninguna uniformidad de manera tan clara como en esta serie de pinturas. Quizá pudieron ser realizadas en base a las descripciones de algún "testigo vista" de los acontecimientos. En la batalla participó alguna unidad auxiliar florentina y napolitana; aparte, la iglesia donde está depositada la obra pictórica fue consagrada a la Virgen María después de la batalla de la Montaña Blanca.
En este caso, esto reflejaría una cierta uniformidad, tanto en las tropas imperiales como en la de los rebeldes checos, en los primeros años de la guerra, y que a lo largo de la misma se iría perdiendo, debido a la falta de recursos por la dureza del conflicto.

Pero también, pudiera ser que esta obra refleje unidades vistas por el autor (o autores) en Italia; y que en la acaudalada Italia de la época, lejos de los duros y largos enfrentamientos que se daban en el centro de Europa, hubiese los recursos necesarios para tener a las distintas unidades, que estaban en su suelo, bien abastecidas y proveídas de todo lo necesario. Lejos de los soldados, a veces andrajosos y harapientos, de Vrancx o de Snayers, quizá el autor pintó a los soldados que veía en Roma.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Bosquejo biográfico de Alejandro de Bournonville, Conde de Hennin-Liétard


En los siglos XVI, XVII y XVIII, los puestos de mando militares estaban reservados, en la gran mayoría de los casos, a la nobleza. La promoción nobiliaria en la milicia era meteórica, en comparación con los soldados rasos, salidos de la masa campesina o de la pequeña burguesía de las ciudades.
Mientras los soldados debían de esperar cerca de 10 años para poder promocionar a capitán de una compañía, a la nobleza bastaba con servir 3 años con la pica o el mosquete, ó directamente se le daba la compañía, incluso la podía comprar.

Ser noble facilitaba las cosas, y, ejercer un tiempo en el ejército, le daba la oportunidad a poder ser compensado por el Rey con puestos políticos y señoriales. La larga guerra de los ochenta años, hizo que la nobleza flamenca de los Países Bajos Españoles se implicara activamente en la contienda, creándose auténticos linajes militares nobiliarios.

Un ejemplo típico puede ser la vida de Alejandro de Bournonville: Hijo de Odoardo de Bournonville, Conde de Capres, coronel de un regimiento valón y gobernador de Arras. En su niñez, Alejandro fue "menino" de la Infanta Isabel Clara Eugenia, en la Corte de Bruselas. Tras una estancia, en su juventud, en Florencia y Viena, regresa a los Países Bajos Españoles. Su abolengo hace que sea nombrado Gentilhombre de la Cámara del Archiduque Alberto. Hacia 1607 fue capitán de una compañía valona; y, en 1614, obtuvo una compañía de lanceros a caballo.

Posteriormente participa, al mando de un tercio valón, en las campañas de Bohemia con las fuerzas auxiliares del Imperio, en el inicio de la guerra de los treinta años: Convaleciente de una herida grave, regresó a los Países Bajos. Su tercio combatió en la batalla de la Montaña Blanca (1620), encuadrado con el otro tercio valón de Guillermo Verdugo.
En 1621, recuperado de su herida, "continuó en servir contra los herejes de Holanda, mandando el más antiguo Regimiento Walon, con el cual se señaló en todas las ocasiones que se vino a las manos;". Mandó el tercio durante 10 años, y después es promocionado a gobernador de Lille.


Detalle de un grabado de la batalla de la Montaña Blanca: A la derecha de la composición se encuentra el enorme cuadro o "batallón" de Guillermo Verdugo, compuesto de los tercios valones de Verdugo, y de Bucquoy-Hennin. A la izquierda, el "batallón" con los regimientos alemanes de Breuner y Tieffenbach, mostrado deshaciéndose y con soldados huyendo, ya que tuvo muchas bajas. Detrás de ellos, se vislumbra el cuadro o "batallón" napolitano de Carlo Spinelli. (Theatrum Europaeum, Merian)


Esteban Casellas, que escribió una obra laudatoria de la Casa de Bournonville, bosqueja la vida del Conde de Hennin. El autor da una especial importancia a su participación en la batalla de Fleurus:

 "Alexandro Primero, Señor, y Duque de Bournonville, Conde de Hennin, Caballero del Tuson [Toisón], y Gobernador de la Provincia de Lila [Lille], ó Flandes Walona [Lille, Douay y Orchies], hijo único de Odoardo, nacido tres meses antes de su muerte [nació en Septiembre de 1585, en Bruselas], para continuar sus hazañas, y glorias, se aplicó del todo a la guerra, con notable inclinación a ser soldado, como lo fue bizarro, magnífico, y muy estimado por su valor. Comenzó a servir con cargo de Capitán de Corazas, o Lanzas [caballería], como entonces las llamaban. Fué también Capitán de una de las Compañías de Infantería ordinarias, que instituyó Carlos V en aquellos Países. Desta manera siguió los Reales Ejércitos en Flandes, esmerándose en todas las ocasiones que se ofrecieron, hasta las treguas que se hicieron con Holanda [1609]. Pasó a servir al Emperador en las guerras que tenía contra el Conde Palatin [Palatino], sobre el Reino de Bohemia [1618]; siendo así, que el Palatin era primo segundo del Duque Alexandro: pero pospuso éste las obligaciones del estrecho parentesco, a las innatas de servir a la Iglesia, y a la Augustísima Casa de Austria. Trajo consigo a aquellas guerras un Regimiento de 3.000 walones [valones], la mayor parte a sus costas, y expensas propias: y otro Regimiento del General Conde de Buquoy [Bucquoy], de otros tantos infantes; y uno de Caballería del Coronel Gaucher [Jean Varods de Gauchier], y con estos 6.000 infantes, y 1.000 caballos, llevándolos muy en orden atravesó con magnífico aparato la Alemania [1619], y llegó a Bohemia en ocasión que el de Buquoy estaba muy apretado de los enemigos en Budvitz [Budweis], y con tal socorro, no solo quedó libre; pero aun se amedrentaron tanto los enemigos, que el mismo Palatin desmayó, y desconfió de poderse mantener contra gente tan escogida.
 En el asalto de Pisca [Písek], pretendiendo el Duque Alexandro llevar la delantera con su gente, fue por si mismo a reconocer el foso, y murallas, de una almena de las cuales le hirieron mal de un mosquetazo, atravesándole la bala toda la cara, quitándole algunos dientes, y prinvándole de la facultad visiva del ojo derecho. Vengáronle bien sus soldados, entrando llenos de coraje la Plaza a fuerza de armas, irritados de la desgracia del Duque, a quien amaban como a padre, por su valor, y benéfica leberalidad. Pero a éste, para curar de tan cruel herida, le fue forzoso dar la vuelta a su Casa: y curado al fin, no sin gran dificultad, entró de nuevo en los Ejércitos de Flandes, en los cuales se portó de calidad, que la Infanta Isabela Clara Eugenia le escogió para embiarle a asistir a Don Gozalo de Córdoba General del Ejército opuesto al General Conde de Mansfelt [Mansfeld], bastardo de la Casa de Mansfelt, que había sido paje de la madre de nuestro Duque, el cual fue causa entonces de que Don Gonzalo diese la batalla [Fleurus, 1622] a Masfelt, y al Príncipe de la Casa de Brunsvich [Brunswick] Obispo de Halberstat [Halberstadt], en la cual peleó el Duque Alexadro como voluntario en la Infantería, que la Caballería había ya abandonado el campo; pero volviendo a él, fue por consejo del Duque enviado un número de infantes a una haya, y pasaje, para impedirlo a las tropas de Halberstat, y Masfelt, que recibieron allí el mayor daño, y ruina de los suyos. Quedó el campo por los nuestros, dejando maltratados a los enemigos, los cuales pasaron descalabrados a juntarse con los Holandeses, que era su mayor pretensión. Asisitió después en el celebrado sitio de Bredá [Breda, 1624-25], y fue gran parte en la tentativa del socorro de Boisleduc [s'Hertogenbosch, 1629]. A la entrada de la Veluè [Veluwe], País de los Holandeses, fueron muy señaladas sus acciones: entonces hubo de perder parte de su ropa, y caballos en Wesel, por la sorpresa de aquella Plaza [Agosto, 1629]. Finalmente se puede decir con verdad, que no hubo facción importante en aquellos Ejércitos, en que no se hayase, y fuese gran parte de su buen logro, hasta que le dieron el Gobierno de la Flandes Walona [1631], que su padre Odoardo había conservado al servicio del Rey. Estos son algunos de los testimonios (...) de su prudencia, y Política, en tres embajadas extraordinarias que hizo, una al Emperador [1627], y dos en Francia, a Enrique IV la una [¿1607-10?], y a Luis XIII la otra [1630], dando en todas cabal satisfacción a sus Príncipes. Murió en 1656."


Alejandro casó con Anne de Melun y tuvo 4 hijos soldados: Alejandro, Ambrosio-Francisco, Wolffang-Guillermo y Juan Francisco.

Alejandro Hipólito II de Bournonville (Alexander Hyppolyte II de Bournonville): De igual nombre que su padre, fue el hijo primogénito y, por lo cual, el heredero de sus títulos. Ostentó el cargo de Virrey de Cataluña. (Doze frutos de la muy antigua y ilustre casa de Bournonville, Esteban Casellas)

  • Su primer hijo, Alejandro, heredó el título de Conde de Hennin; y, al igual que su padre, fue Caballero del Toisón. Fue soldado en la compañía de su padre, y en 1638 pasó al servicio del Imperio Germánico, al mando de una compañía de coraceros a caballo. En 1643 fue nombrado coronel de un regimiento de infantería imperial y gobernador de la plaza de Ham. Se distinguió con su regimiento en la batalla de Allerheim o segunda batalla de Nördlinghen (1645). Su promoción en los cargos fue totalmente ascendente, llegando al cargo de "Feldmarschall" del Imperio, es decir Mariscal de Campo General de todo el ejército imperial. Alternó sus servcios entre el Sacro Imperio Germánico y España, para ser nombrado finalmente Virrey de Cataluña (1678).

  • Ambrosio-Francisco, duque de Bournonville, fue coronel de un regimiento valón al servicio de Francia (1645-1651) y llegó a ser mariscal de campo y gobernador de París (1657-1662).

  • Wolffang-Guillermo, vizconde y barón de Barlin, combatió al servicio del Imperio, durante la guerra treinta años, en el regimiento de su hermano Alejandro. Pasado al servicio de España, fue coronel de un regimiento mercenario alemán y ascendió a gobernador de Mons, Valenciennes y, finalmente, Bruselas.

  • Juan-Francisco, barón de Capres y marqués de Risbourg, fue capitán de una compañía de infantería en el regimiento alemán de su hermano Wolfang-Guillermo. Desde 1656, mandó un tercio valón en el frente de Cataluña hasta la firma con Francia de la Paz de los Pirineos (1659). Vuelto a Flandes, sucedió a su hermano, Wolfang-Guillermo, en el cargo de coronel del regimiento alemán que ostentaba.